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Filtraciones de Wikileaks revelan injerencia norteamericana en Latinoamérica y acciones contra Cuba

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Indicaciones del Departamento de Estado que recaban información para limitar actividad de Cuba en instancias de la ONU entre los documentos filtrados (Ver más informaciones sobre el tema en http://cambiosencuba.blogspot.com/2010/11/wikileaks-revela-esfuerzos-de-eeuu-para.html)

  Han comenzado a conocerse desde este fin de semana las filtraciones de Wikileaks, a través de grandes medios como The New York Times, The Guardian, Der Spiegel, Le Monde, y El País. Algunos analistas han llamado la atención acerca de que ninguno de los diarios privilegiados por Wikileaks, ante el ciberataque a su página web, mantiene posiciones críticas hacia la política exterior norteamericana, y que en especial el diario español sólo ha publicado un resumen y una pequeña selección. En la red social Twitter se  estableció la etiqueta #cablegate, acuñada por The Guardian, para referirse al tema.
  Telesur reporta sobre datos requeridos, según se desprende de la lectura de varios documentos, para reemplazar archivos existentes en el Departamento de Estado desde 2004 y, en el caso de uno de los países afectados por la investigación, Paraguay, se solicita información más propia de una ficha policial: el escáner del iris, huellas dactilares y el ADN de cuatro candidatos presidenciales.
  En particular las revelaciones sobre América Latina  hacen suponer que las embajadas de Estados Unidos funcionan como centros de vigilancia por órdenes del Departamento de Estado. Los documentos secretos publicados este domingo, donde se muestran, entre otros, los esfuerzos de Washington por aislar diplomáticamente al presidente venezolano Hugo Chávez y la solicitud de información sobre la salud mental de la presidenta de Argentina, además de la interferencia en las elecciones de Paraguay.
  Según muestran los  250 mil documentos filtrados, algunas comunicaciones hablan sobre  “los esfuerzos por cortejar a países de América Latina para aislar al venezolano Hugo Chávez”. De 251 mil mensajes revelados por Wikileaks, cuatro mil 155 se refieren a Venezuela según indicó el periódico británico The Guardian.
  Del mismo modo se mencionan en los documentos, “las sospechas que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, despierta en Washington, hasta el punto de que la Secretaría de Estado llega a solicitar información sobre su estado de salud mental”. En todos los documentos quedan en evidencia “las permanentes presiones que se ejercen sobre los diferentes gobiernos, desde Brasil a Turquía, para favorecer los intereses comerciales o militares de Estados Unidos”.
  El cometido de algunas embajadas es casi policial, y la solicitud del Departamento de Estado a su embajada en la Asunción es una muestra de ello, debiendo acumular datos físicos de los aspirantes a la presidencia de Paraguay en las elecciones de abril del 2008. Uno de los mensajes publicado recaba datos biométricos , huellas dactilares, fotografías, escáneres del iris, ADN “y otras singularidades” de la entonces ministra de Educación, Blanca Ovelar, al ex vicepresidente Luis Alberto Castiglioni, al ex general Lino Oviedo y a Fernando Lugo, actual presidente. La Secretaría de Estado solicita información a su delegación en la Asunción sobre la corrupción oficial, el lavado de dinero, las relaciones de Paraguay con Cuba, Venezuela, China, Taiwán y Rusia. Un punto que llama la atención es la solicitud de información sobre la existencia de yacimientos de hidrocarburos en la región del Chaco paraguayo. De igual manera solicitó información sobre la construcción de mezquitas en el país latinoamericano.

Acciones para limitar actividad de Cuba en la ONU

  La información solicitada por el Departamento de Estado alcanza todos los aspectos de la política, la economía y las relaciones sociales de Latinoamérica. Uno de los cables, firmado por “CLINTON”, solicita información acerca de los criterios de “los miembros del Consejo de Seguridad y de otros países sobre las candidaturas de Siria, Cuba e Irán para ocupar cualquier puesto de liderazgo en Naciones Unidas”.

Enojo en el Pentágono

En el año 2008 el Gobierno norteamericano, a través de su embajada en Asunción, espió a los candidatos presidenciales de Paraguay, reveló ayer el sitio Wikileaks. Uno de los temas de interés fue conocer si el presidente venezolano Hugo Chávez financió la campaña política de Fernando Lugo. El interés de EE.UU. abarca también la actividad de Al Qaeda en la triple frontera, lavado de dinero y posibles conexiones del sistema judicial con la mafia. El Pentágono no negó la veracidad del informe y condenó anoche la filtración de los datos. El Gobierno de Estados Unidos de América pidió a su sede diplomática en Paraguay informar sobre “apoyo material o financiero a los candidatos, partidos o grupos de interés de parte de gobiernos extranjeros, especialmente Cuba y Venezuela”, a la campaña presidencial  en la que resultó ganador Fernando Lugo.    
En uno de los más de 251.000 cables diplomáticos estadounidenses revelados ayer por Wikileaks, se encuentra uno dirigido por el Departamento de Estado a su delegación en Paraguay para que los ponga al tanto de la situación de ese país en relación con varios temas, incluidas las relaciones con Venezuela. El documento tiene fecha del 24 de marzo de 2008, un mes antes de las elecciones paraguayas, y pide información sobre la relación entre el país sureño y Venezuela, así como “las perspectivas del Gobierno paraguayo sobre los esfuerzos venezolanos de influir en el proceso político de ese país”.    
  EE.UU. estaba también interesado  sobre “programas de intercambio estudiantil en Paraguay patrocinados por Venezuela y Cuba”. Le preocupaban también el ingreso de Venezuela al Mercosur y el Banco del Sur.    
  Según la información divulgada  por Wikileaks, EE.UU. ordenó a sus diplomáticos en nuestro país recabar información (incluyendo datos de ADN y registros telefónicos) sobre los cuatro candidatos a presidente en 2008, además de pedir informes sobre la economía, la lucha contra el narcotráfico, y numerosos otros aspectos.    
  La acción de algunas embajadas de los Estados Unidos cumplió un rol “casi policial”, como en Paraguay, donde recogió hasta el ADN y huellas dactilares de los candidatos presidenciales de 2008, dijo el diario El País de Madrid, España.    
  Esto es apenas una parte del contenido de los más de 250 mil documentos secretos del Departamento de Estado norteamericano sobre jefes de gobierno del mundo, conflictos y sus operaciones y que tuvieron amplia repercusión mundial y difusión por agencias AFP y ANSA.    
  La pesquisa apuntó a la entonces ministra de Educación y Cultura, Blanca Ovelar de Duarte (colorada); al ex vicepresidente de la República, Luis Alberto Castiglioni (ANR), al ex general Lino Oviedo (candidato presidencial de Unace en el 2008) y al ex obispo católico y actual presidente Fernando Lugo. Según El País, el documento contenía “datos biométricos, huellas dactilares, fotografías, escáneres del iris, ADN y otras singularidades” de estos cuatro políticos.    
  La “Secretaría de Estado inquiere sobre la corrupción oficial, el lavado de dinero, las relaciones de Paraguay con Cuba, Venezuela, China, Taiwán y Rusia”.    

Indagaron sobre el petróleo y  economía

  Asimismo, entre los temas figuran datos sobre “la existencia de yacimientos de hidrocarburos en la región del Chaco paraguayo, el narcotráfico y la construcción de mezquitas en el país latinoamericano”.    
  Los requerimientos del Departamento de Estado norteamericano abarcaron “todos los aspectos de la política, la economía y las relaciones sociales”, agrega el diario El País de Madrid.     
  En ABC Digital se reproduce (in extenso en inglés y traducido) que el pedido de la Secretaría de Estado de los EE.UU. incluye números de teléfono, de fax, direcciones de e-mail, actividad de llamadas (fecha, hora, números de quien llamó y quien recibió la llamada), agendas telefónicas, números de celular, direcciones de IP (internet protocol), cuentas de usuarios y contraseñas de los políticos investigados (ver material principal).     
  El despacho pide a la Embajada en Asunción que recolecte también los mismos datos de oficiales de países como Cuba, Bolivia, Venezuela, Irán y China en nuestro país. Incluidos en la orden se hallan también “entidades criminales o sus colaboradores”.    
    
Blanca y Castiglioni reaccionan diferente

   La ex candidata a la Presidencia de la República Blanca Ovelar dijo a ABC Digital que su vida es transparente y que le pueden investigar, con respecto a lo divulgado ayer por Wikileaks: “Que me investiguen para que sepan quién soy, sería fantástico que hurguen, no tengo nada que esconder”, señaló la ex ministra de Educación de Nicanor.    
  Ovelar figura en una lista donde el Departamento de Estado pide “datos biométricos, huellas dactilares, fotografías, escáneres de iris, DNA ‘y otras singularidades’”.

Que pidan disculpas

  El ex vicepresidente de la República, Luis Castiglioni, señaló que “así como nosotros no tenemos derecho a investigar a Obama, ellos no tienen derecho a investigarnos a nosotros”.    
  Castiglioni dijo, en el canal La Tele, que no le extraña que Estados Unidos investigue, pero que sí le sorprende.   “Esto merece que el Departamento de Estado de EE.UU. pida disculpas a Paraguay; yo califico como una intromisión en los asuntos internos del Paraguay. Creo en el respeto mutuo, Paraguay tiene que respetar y ser respetado por todos”.    
   
El Pentágono no niega, pero condena

  El Departamento de Defensa de Estados Unidos condenó anoche la filtración de cables diplomáticos “obtenidos ilegalmente” por la página de internet Wikileaks y aseguró que  evitará que se repita.    
  En un comunicado, el portavoz del Pentágono Bryan Whitman condenó “la revelación imprudente de informaciones clasificadas obtenidas de modo ilegal”, dice la Agencia EFE.   Se trata de la tercera filtración masiva de documentos secretos estadounidenses efectuada este año por Wikileaks, que en junio divulgó cerca de 90.000 informes militares estadounidenses en Irak y el mes pasado publicó centenares de miles de documentos sobre la guerra en Afganistán.    
  A raíz de aquellas filtraciones, el secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, reclamó el 12 de agosto una investigación para determinar cómo los documentos pudieron llegar a manos de la organización.    
 James Cason fue el embajador de Estados Unidos de América en Paraguay cuando el Gobierno norteamericano ordenó en el año 2008 a la sede diplomática en Asunción realizar un espionaje sobre diversos temas.

Dos Santos afirma  que se trata de “hechos mediáticos”

  El portavoz de la Presidencia de la República, ministro Augusto dos Santos, informó anoche que cualquier opinión o posición sobre las graves denuncias subidas a Wikileaks sobre supuestos espionajes del Gobierno de Estados Unidos de América a Paraguay serán expresadas a través de la Cancillería nacional.
  La revelación de nuevas documentaciones que evidenciarían supuestos espionajes de EE.UU. sobre Paraguay “serán hechos mediáticos relevantes como ha sucedido en anteriores informes de Wikileaks”, dijo el ministro secretario de Información y Comunicación.
  “El Gobierno observará con atención como lo hace con todas las informaciones que recibe, más aún refiriendo a un país con el que tenemos históricos lazos de relación”, afirmó Dos Santos.
  Sin embargo, cualquier opinión o posición sobre el tema - si tuviera que hacerse- corresponderá a la Cancillería nacional, expresó Dos Santos a nuestro diario.

Fiscal y militares

  El Gobierno de EE.UU. no solo apunta su sistema de espionaje a políticos sino también a fiscales y jefes militares, altos funcionarios de  Aduanas y personas involucradas en la lucha contra la corrupción, según el documento de Wikileaks.
  El sistema judicial, las coimas, prebendas, modo de vida de los jueces y ministros de la Corte son monitoreados por los norteamericanos, con el objetivo de buscar lazos con la mafia.

Todo el informe en ABC Digital (en inglés y español)

  ABC Digital tiene un especial elaborado ayer,  en horas de la tarde, apenas estalló el escándalo. La reacción fue inmediata, con un flujo casi en tiempo real.    
  Los materiales encabezan nuestra portada on line, e incluyen  opiniones y repercusiones de políticos y autoridades del Paraguay, afectados.    
 Se ofrece una versión en inglés y la  traducción completa en español, hecho por periodistas del Digital, de los documentos que competen al Paraguay. Pueden consultarse en línea y con las repercusiones en redes sociales.

Revelaciones de Wikileaks: Diplomáticos de EEUU reciben órdenes de espiar a la ONU (Fuente: El País)

  El Departamento de Estado cursó el año pasado a los funcionarios de 38 embajadas y misiones diplomáticas una pormenorizada relación de la información personal y de otra índole que deben obtener sobre Naciones Unidas, incluido su secretario general, y especialmente sobre los funcionarios y representantes vinculados con Sudán, Afganistán, Somalia, Irán y Corea del Norte. El personal diplomático y consular acreditado ante la ONU y ante los países a los que afectan las instrucciones son los encargados de ejecutar, según cables clasificados como secreto, este espionaje blando.
 Además de la ONU, las instrucciones para realizar similar trabajo de recolección de información se enviaron también desde Washington entre 2008 y 2009 a numerosas embajadas en relación con diferentes asuntos de interés estadounidense, como el conflicto palestino, la situación en los Grandes Lagos o el fenómeno de los disidentes en distintos lugares. Pero es la información solicitada sobre la ONU la que más llama la atención por el carácter excepcional de esa organización, cuya sede principal está en Nueva York.
  Son datos requeridos, según se desprende de la lectura de varios documentos, para reemplazar archivos existentes en el Departamento de Estado desde 2004 y, en el caso de uno de los países afectados por la investigación, Paraguay, se solicita información más propia de una ficha policial: el escáner del iris, huellas dactilares y el ADN de cuatro candidatos presidenciales.
  Los cables mencionados detallan lo que el Departamento de Estado denomina "human intelligence" (inteligencia humana), que parece aludir a la información lograda a través de contactos personales o mediante la relación informal. Aunque sin la expresa intervención de los servicios secretos, el espionaje encomendado a los funcionarios de embajadas y misiones abarca cientos de asuntos: las gestiones y apariencia física de los diplomáticos iraníes y norcoreanos en Nueva York, los planes e intenciones del secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, y su equipo, las relaciones de Hamás y Hezbolá, las armas nucleares o los choques militares, étnicos y guerrilleros africanos.
  Toda la información conseguida debe ser enviada a una oficina del Departamento de Estado que sirve de enlace con los distintos organismos de inteligencia norteamericanos y que es citada en los cables como INR/B. "Los organismos de inteligencia dependen mucho de los informes de los funcionarios del Departamento de Estado", dice el cable. "Y las biografías informales [de los interlocutores con información] recogidas a lo largo del mundo, enviadas por e-mail u otro medio, son vitales".
  Varios despachos, firmados "Clinton" y elaborados probablemente por la oficina de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, contienen instrucciones precisas acerca de la miríada de averiguaciones a desarrollar en zonas de conflicto, en el mundo de los desertores y solicitantes de asilo, en la sala de máquinas del conflicto palestino-israelí, o acerca de Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China para conocer sus planes respecto a la amenaza nuclear de Teherán.
  Estas son algunas de las informaciones que los diplomáticos norteamericanos deben conseguir para nutrir los archivos de inteligencia del Departamento de Estado:
  - "Planes, intenciones, objetivos y actividades palestinas relacionadas con las políticas de EE UU sobre el proceso de paz y el contraterrorismo".
  - "Información biográfica, biométrica y financiera sobre los líderes palestinos y de Hamás, incluidos los de los movimientos juveniles, dentro y fuera de Gaza y Cisjordania".
  - "Planes y actividades concretas de Reino Unido, Francia, Alemania y Rusia respecto a las políticas de la Organismo Internacional de la Energía Atómica [IAEA por su siglas en inglés]".
  - Planes e intenciones de los líderes y países más influyentes de la ONU, especialmente Rusia y China, sobre derechos humanos en Irán, sanciones a Irán, suministro de armas iraníes a Hamás y Hezbolá y sobre las candidaturas que Irán presenta para ocupar puestos claves en la ONU".

Tarjetas de crédito y direcciones

  El escrutinio pedido se amplía al ámbito privado al preguntar el Departamento de Estado por la rutina de los funcionarios de la Secretaría General de la ONU y de cualquier interlocutor susceptible de aprovechamiento: se pide la numeración de sus tarjetas de crédito y de viajero frecuente, teléfonos, correos electrónicos, direcciones URL, programas de trabajo y aspecto físico.
  Las prioridades para la investigación en la ONU son: Darfur / Sudán, Afganistán / Pakistán, Somalia, Irán y Corea del Norte, seguidas por la reforma del Consejo de Seguridad, Irak, el proceso de paz en Oriente Próximo, los derechos humanos, los crímenes de guerra, la ayuda humanitaria, el terrorismo y la situación en Myanmar (antigua Birmania). Se requiere también seguir con atención en Naciones Unidas los sucesos en África Occidental, al igual que las tácticas de los diferentes países en las votaciones de la Asamblea General.
  Los funcionarios de las embajadas seleccionadas y de las misiones de Naciones Unidas en Nueva York, Bruselas y Roma deben indagar asimismo en las agencias humanitarias de la ONU y adentrarse en asuntos susceptibles de ser conflictivos o de perjudicar a los intereses de EE UU. Los agentes diplomáticos son instados a enterarse de "los cambios internos y proceso de selección de los puestos clave de la Secretaría General, agencias especializadas, comités, comisiones y programas oficiales en Nueva York, Ginebra, Viena y otras ciudades, así como de los asesores especiales y jefes de equipo".
  Asimismo, deben proporcionar "detalles de las fricciones entre la oficina de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) y el coordinador de Seguridad de la ONU con sus oficinas sobre el terreno". También, "información sobre las actividades de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Gaza, Jordania, Líbano, Siria y Cisjordania, y sus relaciones con Hamás y Hezbolá". Otro apartado pide "información sobre los criterios de los miembros del Consejo de Seguridad y de otros países sobre las candidaturas de Siria, Cuba e Irán para ocupar cualquier puesto de liderazgo en la ONU".
  Las instrucciones generales sobre la inmersión en la vida de los funcionarios de Naciones Unidas se repiten en cables específicos sobre Paraguay, Bulgaria, África Occidental y la región africana de los Grandes Lagos, así como la situación de los palestinos y los desertores y solicitantes de asilo.

Datos físicos de candidatos

  El cometido de algunas embajadas es casi policial, y la de Asunción debió acumular datos físicos de los aspirantes a la presidencia de Paraguay en las elecciones de abril del 2008. Un despacho nombra a la entonces ministra de Educación, Blanca Ovelar, al ex vicepresidente Luis Alberto Castiglioni, al ex general Lino Oviedo y a Fernando Lugo, actual presidente. Recaba de los cuatro datos biométricos, huellas dactilares, fotografías, escáneres del iris, DNA "y otras singularidades".
  La Secretaría de Estado inquiere sobre la corrupción oficial, el lavado de dinero, las relaciones de Paraguay con Cuba, Venezuela, China, Taiwán y Rusia, la existencia de yacimientos de hidrocarburos en la región del Chaco paraguayo, el narcotráfico y la construcción de mezquitas en el país latinoamericano, limítrofe con Argentina, Brasil y Bolivia. La información apetecida por el Departamento de Estado alcanza todos los aspectos de la política, la economía y las relaciones sociales.
  Bulgaria es el otro país sometido a disección, según consta en un documento en el que se insta a la Embajada de Sofía al envío de datos sobre la realidad nacional: desde el grado de progreso de la democracia y las finanzas nacionales, a la corrupción administrativa y la fragilidad de los tres poderes del Estado, pasando por el fenómeno de la pornografía infantil y la falsificación de las tarjetas de crédito y carnés de conducir.
  Al ser incontables los problemas asociados al subdesarrollo africano, las instrucciones contenidas en los cables relativos a ese continente afectan a todos los órdenes de la vida. La lista de solicitudes comunes arranca con las relaciones intergubernamentales y la influencia política de los grupos rebeldes, sigue con el contrabando de armas y el terrorismo, y continúa con el estado de la democracia, la economía y la corrupción:
  -"Esfuerzos de los grupos rebeldes y milicias u otros agentes no gubernamentales, especialmente entidades como las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), que agrupan a ruandeses que participaron en el genocidio de 1994, para obtener más participación en los Gobiernos nacional o local, y para hacerse con el control de los recursos naturales".
  -"Personas y organizaciones que apoyan el terrorismo internacional, incluyendo empresarios y transacciones financieras".
  -"Detalles de las minas de diamantes, cobre, cobalto, uranio y otros minerales, así como de la extracción de crudo; número y situación de las minas".
  -"Detalles sobre corrupción y actividades criminales transfronterizas, incluyendo contrabando de armas, tráfico de seres humanos, financiaciones ilegales y planes de los Gobiernos para combatir la delincuencia".

Su opinión sobre Estados Unidos

  El Departamento de Estado demanda información a sus funcionarios sobre datos biométricos de los líderes africanos, incluyendo su estado de salud, su pertenencia étnica, los idiomas que hablan y su opinión sobre Estados Unidos. Para ser atendidas, algunas peticiones obligan al espionaje puro y duro, como las que se exponen en un cable dirigido a varias embajadas en África y que pide: "Detalles sobre instalaciones militares, como aeropuertos y acuartelamientos, equipamiento militar, incluyendo número y estatus operativo (...) Detalles de las armas adquiridas por el Gobierno y los rebeldes, incluyendo negociaciones, contratos, entregas, términos de la venta, calidad de las armas y precios".
  Los requerimientos en torno a los "asuntos palestinos" contenidos en el cable 176247, secreto como todos los anteriores, son enciclopédicos y de difícil cumplimiento con los medios que se supone a un diplomático o funcionario consular. Se piden precisiones sobre las actividades de los cuerpos de seguridad palestinos y sus planes de contraespionaje, indagaciones acerca de la presencia islámica y las relaciones con Israel, y el terrorismo, infraestructuras, comunicaciones, Internet, liderazgos, actitudes y capacidades tecnológicas. Cientos de preguntas sobre los contactos informales palestinos con Israel o las enfermedades infecciosas en la región completan el cable.
  Los desertores y solicitantes de asilo son mencionados en el cable 235430 como una valiosa fuente de información que debe cuidarse al máximo habilitando interlocutores en los idiomas ruso, español, árabe, farsi, chino mandarín y coreano.
  Las instrucciones del despacho han sido coordinadas con el FBI, la CIA y otros organismos de inteligencia porque, según se advierte, los desertores y peticionarios de asilo pueden ser "enfermos mentales, traficantes de información, manipuladores, provocadores de servicios de inteligencia extranjeros hostiles o personas que tratan de conseguir información para grupos terroristas".

29/11/2010 10:35. Mercedes Caro #. Noticias

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