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Evas al Sur: blog de la mujer cienfueguera

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Héroe con nombre bíblico

Héroe con nombre bíblico

  Cambiar los destinos es, para muchos, obra del mismísimo Dios; para otros, de la labor de los hombres y sus instintos. Cierto o no, la heroicidad de Juan Bautista Rodríguez Pimentel, de nombre bíblico, trastocó la pretensión de los infames y deshonestos, y permitió la restitución del hilo constitucional venezolano, en aquel fatídico mes de abril de 2002.
  Sencillo, humilde, de origen campesino y bolivariano, Juan Bautista siente y palpita con la Revolución de su país. A casi ocho años de aquella valiente iniciativa del entonces cabo de la Guardia Nacional, quien divulgó la nota escrita por  Hugo Rafael Chávez Frías, en la cual declaraba a su pueblo, familiares y al mundo que no había renunciado al poder legítimo, Juan Bautista visitó Cienfuegos, esta vez con una misión importante: constituir la tercera Base de Paz en Cuba, como respuesta a las instauradas en Colombia por el gobierno de los Estados Unidos.
  “Ya hemos creado una en el Instituto Internacional de Deportes en La Habana, otra en Matanzas y ésta, aquí en la Perla del Sur. La iniciativa fue de mi Comandante, con el propósito de refutar con dignidad y urgencia la escalada militar de los EE.UU. en nuestra América.
  ¿Qué son las bases de paz?
  “Son un centro de denuncia, debate y encuentro de los amantes de la paz y el progreso de la humanidad, donde buscamos el intercambio de ideas, propuestas, alertar acerca del peligro creciente sobre Latinoamérica sobre esta acción guerrerista.
  “Debemos permanecer atentos, pues las bases de Colombia tienen el objetivo de emplazar allí un gran número de tropas, aviones de combate y de carga, radares y técnica de espionaje, con una amplia capacidad de operar en Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Panamá y con potencialidades de acceder en las demás naciones del continente.
  “No podemos olvidar, ni por un momento, cómo el propósito fundamental de los  norteamericanos es la injerencia política en la región, por medio de la fuerza y la amenaza de invasión. Entre sus misiones están las de controlar las fuentes de energía, los recursos naturales y minerales estratégicos, las rutas comerciales, espacios aéreos y marítimos, imponer un modelo político y económico, ALCA, así como contener el avance democrático y de integración en el área, por ejemplo, el ALBA, UNASUR, PETROCARIBE y Telesur”, acotó Bautista.

CON UN NUDO EN LA GARGANTA

  Este aún joven soldado, con sus 43 años cumplidos, siente la voluntad de servirle a su pueblo y a la América toda. Con un nudo en la garganta rememora los hechos de abril del 2002, esos mismos que mantuvieron en vilo a millones de cubanos y latinoamericanos durante días hasta la madrugada del retorno del presidente Chávez al Palacio Miraflores.
  “¿Qué quien era yo antes? Un humilde campesino hecho soldado. Un hombre que había jurado serle fiel a su país. Hoy sigo siendo ese humilde hombre-soldado, dispuesto a dar mi vida por mi Comandante y por mi Revolución”.
  “¿No, qué va? Nunca imaginé alcanzar tanto reconocimiento. Todos hablan de cómo ayudé a restituir la constitución en mi país y al regreso al poder de mi  Presidente. Era mi deber como soldado; incluso, me llaman héroe. Existen muchos héroes anónimos a lo largo de la historia de nuestros pueblos de América. Hace ocho años me tocó a mí hacer algo justo, importante; mañana seguro serán otros”.
   “¿Cómo recuerdo los hechos? Aquello fue trascendental. La mano de Dios estuvo siempre presente, ayudándome, guiando mis pasos.
  “Realmente no sabía lo que estaba pasando en Venezuela, aunque laboraba en esos momentos en las instalaciones del Fuerte Tiuna, en el Instituto de Previsión Social de las Fuerzas Armadas. Era supervisor de las casas de recreación en las playas de Venezuela y estaba allí realizando algunas diligencias relacionadas con esos complejos recreacionales”, comenta.
  Era el viernes 12 de abril. “Como a las once llegó un helicóptero, lo cual me extrañó, porque en los diez meses que llevaba allí trabajando, nunca había aterrizado ninguno y mucho menos en horas de la noche.
  ”Al día siguiente, alrededor de las 6:30 a.m., coloco unas bombonas de gas en la camioneta y me dirijo hacia el grupo comando, conformado por unos 100 ó 150 efectivos, portando pasamontañas y fuertemente armados con fusiles de alta potencia, para ver si averiguaba algo. De nada me valieron las excusas para salir de allí, incluso pedí reunirme con el jefe de la base, pero no me recibió. Entonces, el compañero maestre Herrera, de la Armada, me puso al tanto de los hechos. ‘No le dejan salir porque aquí tienen al ciudadano Presidente de la República preso’. Él le estaba preparando café en ese instante”.
  En un descuido de quienes custodiaban a Chávez, Rodríguez Pimentel logró penetrar a la habitación. “Ahí estaba el Presidente, sentado en la mesa con los puños sobre el escritorio. Vestía un mono, franela blanca y  zapatos deportivos. Como únicas pertenencias llevaba un libro del Libertador Simón Bolívar y la Constitución. Me presento y es cuando procedo a preguntarle si era cierto lo de su renuncia, a lo cual respondió: ‘No, hijo, no he renunciado, ni renunciaré nunca’.
 “Le indico: ‘Mi comandante, si no ha renunciado, entonces usted sigue siendo mi Presidente’. Y me paré firme y volví a saludarlo. ¿Sabes? Le tenían una presión sicológica terrible, le decían: ‘firme…, renuncie...’. Me pongo a sus órdenes y le pido escribiera eso en un papel y luego lo metiera en la papelera. Después, procedí a sacar del cuartito donde le tenían detenido, aquel papelito con el importante mensaje: ‘Yo Hugo Chávez Frías, venezolano, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, declaro: No he renunciado al poder legítimo que el pueblo me dio’.
  “Y sí, cumplí la orden, tratar de darle publicidad a sus palabras. Gracias a Dios y a la Virgen de Coromoto, los acontecimientos fueron sucediéndose de tal manera que puede ir a los sitios indicados. Enrumbé mis pasos hacia Maracay, a la Brigada de los Paracaidistas, la cual era comandada por el coronel Martínez Hidalgo y le expongo: ‘Estoy cumpliendo una misión del ciudadano Presidente que está preso en Turismo’. Es cuando localiza al general Baudel, quien se encargo de divulgarlo por todos lados. El mundo supo la noticia y los venezolanos comenzaron a bajar los venezolanos de los cerros y a reunirse frente al Palacio, reclamando el retorno del Presidente”.
 Finalmente Rodríguez cuenta cómo se reunió con Hugo Chávez cuando llegó a Miraflores e intentó regresarle la carta, pero “al verme, me abrazó y le dije: ‘Presidente, aquí está la carta original. Se la entrego’. Me respondió: ‘Es suya. Guárdela como un recuerdo para la historia’.
  Juan Bautista no puede evitar la emoción cuando narra el hecho más significativo de su vida. “Estoy seguro de que si mis padres hubiesen estado vivos, sentirían un inmenso orgullo. Como ellos, soy un campesino, un guajiro, feliz de vivir en el estado Portuguesa, uno de los más revolucionarios de Venezuela”.
  El hoy agregado para Asuntos Sociales en la embajada de Venezuela, agradece la posibilidad de hablar para los cienfuegueros: “Son ustedes muy hospitalarios y tienen el privilegio de habitar una ciudad muy linda”, y partió raudo, a jugar pelota junto a los jóvenes estudiantes de Medicina, oriundos de su país, quienes habían compartido la historia de un soldado de tres soles con nombre bíblico.

Me condenan por ser cubana

Me condenan por ser cubana

Hace apenas unos días leía en una información publicada por el diario Granma que la transnacional estadounidense Cook Vascular Inc. se negaba a vendernos dispositivos para extraer los electrodos o cables dañados, los cuales se colocan en la cavidad cardiaca, imprescindibles en el funcionamiento de los marcapasos. Esos aditamentos permiten la sustitución de los electrodos, sin necesidad de realizar una cirugía “a corazón abierto”, con alto riesgo.
“No nos permiten venderle a Cuba”, dijeron tajante y sonante. Quienes pretenden levantarse como defensores de los derechos humanos, me condenan por ser cubana; no sólo a mí, sino a los 20 mil pacientes implantados en la última década, al presentar frecuencias cardíacas bajas por bloqueos y arritmias potencialmente malignas, insuficiencias del corazón y otras causas,.
Dos años antes, a principios del 2007, la firma de capital estadounidense Saint-Jude, encargada de la producción y mercantilización de aparatos para el vital músculo y diversos renglones indispensables en las cirugías cardiovasculares -erigida entonces como la principal proveedora del estimulador cardíaco-, comunicó la imposibilidad de continuar suministrándolos, porque el omnipresente Departamento del Tesoro les retiró la licencia de comerciar con la Isla.
Valtra, sucursal de una compañía de EE.UU. radicada en Alemania, nos privó, de golpe y porrazo, de las baterías empleadas en monitores cardiovasculares, marcapasos y audífonos ineludibles en pacientes con pérdida de su capacidad auditiva.
¿Tiene alguien el derecho de limitarnos la vida? Tal como hicieron los nazis durante la II Guerra Mundial, al pretender  eliminar a los judíos -recuerden el campo de concentración de Auschwitz, donde más de un millón de personas murió víctima de las acciones inhumanas allí realizadas-; hoy, el gobierno norteamericano da una muestra más de su insania, el desesperado ánimo de acabar con los pobladores de la Mayor de las Antillas, sólo por querer vivir y morir en ella.
Con solo un ejemplo podemos demostrar por qué millones de compatriotas defendemos esta sociedad, con sus imperfecciones y todo. Un marcapasos oscila entre 2 mil 500 a 10 mil dólares, en dependencia de los diferentes modos de estimulación; la cirugía, en mil, así como cada uno de los electrodos (uno o dos); es decir, cerca de 15 mil USD, si agregamos los gastos de hospitalización, medicamentos… ¡Ninguno de nosotros tuvo que abonar un centavo!
Mientras buscaba información en la Internet acerca del costo de esta operación, hallé muchísimos anuncios de personas clamando por el aditamento, a gritos demandan precios bajos, pues se les muere un familiar, incluso sus hijos, al no poseer dinero. Comparen, no más, y saquen sus conclusiones.
Estados Unidos, con su obsesión de mantener el bloqueo, causa grandes estragos a la salud y economía del país. El 30 de junio de este año, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) multó a la filial Phillips por la compra de equipos médicos realizada por nuestra nación.
La empresa Merck and Company no puede ofrecer el medicamento Elspar, utilizado en niños que padecen leucemia linfoblástica; ¡se lo han prohibido! ¡Señores, son niños enfermos de cáncer! A las firmas Numed, Aga y Boston Scientific se les impidió comerciar catéteres, coils, guías y stents destinados al tratamiento de pequeñines con cardiopatía congénita, dispositivos imperiosos en el tratamiento a afecciones, tumores o aneurismas en el sistema circulatorio o neurológico a nivel pediátrico.
Otra entidad, la Radiometer, de Dinamarca, y donde adquiríamos gasómetros, reactivos y materiales gastables, empleados en los laboratorios de las Unidades de Cuidados Intensivos, con el propósito de realizar la medición de gases en sangre a pacientes en estado de gravedad, tampoco pudo continuar sus despachos pues fue comprada por capital estadounidense hace dos años,. ¿Resultan  ¡¡¡HUMANAS!!! tales medidas?
No vivo en una sociedad perfecta; como las demás, poseemos dificultades en el desarrollo social y económico, existen manifestaciones de corrupción, delitos, indisciplinas sociales, traiciones, crisis de valores…; pero, es mi sociedad, la cual quiero y defiendo.

BERNARD ZELAYA REYES “Cuba nos cambió la vida a todos”

BERNARD ZELAYA REYES   “Cuba nos cambió la vida a todos”

 

 Duele ver a personas pobres, indefensas, transitar largas horas bajo lluvia, frío o sol en busca de alivio para su mal; sin embargo, chocan con la invidencia y la sordera ex profeso de los médicos que, como dijo Martí, tienen la viruela en el alma. Para darle luz a la esperanza llegaron un día, hace casi diez años, los galenos cubanos a Honduras, después que el huracán Mitch azotara a esa región centroamericana en octubre de 1998. Más de 250 de ellos se mantienen trabajando en comunidades rurales hondureñas, merced a un acuerdo de cooperación firmado el 20 de noviembre de 1999.
 Devolverle la sonrisa a un niño, a una madre o a una familia, cuando se ha evitado la muerte de un ser querido mediante acciones médicas oportunas, ha dejado de ser la noticia que no por cotidiana, pierde su valor reconfortante. De ahí que estos hombres y mujeres tengan su impronta en la conciencia de muchos hondureños.
 Hace casi cuatro años un contingente de jóvenes latinoamericanos llegó a Cienfuegos para integrarse al nuevo programa de formación de médicos. Entre ellos venía Bernard Zelaya Reyes, natural de la ciudad de El Progreso, perteneciente al departamento de Yoro.
 “¿La convocatoria para venir a Cuba? Bueno, fue a través de los médicos de las brigadas cubanas que conozco la noticia, quienes desde su llegada a mi país realizan una labor increíble, importante, atienden la salud de los más pobres y marginados de Honduras, en lugares donde jamás se contó con la presencia de personal de la salud y otros en donde los médicos hondureños se han negado a asistir. A ustedes le debemos la reducción de la mortalidad materno-infantil en esas regiones y el mejoramiento de las condiciones higiénico sanitarias de esas poblaciones.
 “Yo la defino como una bendición de Dios a través del Comandante Fidel Castro, en un momento muy difícil de recesión económica. Había que buscar una oportunidad y sólo contábamos con dos opciones: una, era irse ilegalmente para los Estados Unidos y hasta fallecer en el desierto, historia muy recurrente en la mayoría de los muchachos jóvenes de mi país; y la otra, más humana y digna, era venir a Cuba, a estudiar Medicina.
 “Mi familia siempre ha estado ligada a las brigadas. Mi padre es maestro de secundaria y labora como subdirector en el colegio donde se alojaron por un tiempo los cooperantes de la salud, hasta tanto se les prepararan las condiciones de trabajo y vivienda. De ahí nace una larga relación de amistad entre mi familia y los médicos cubanos, sobre todo con del doctor Felipe Caraballo, de Villa Clara.
 “Fue él quien nos comentó la idea y me hizo la propuesta. Antes de eso yo me dedicaba a laborar en los medios de comunicación; por cierto, muy diferente a la manera en que se practica el periodismo en Cuba.
 “Hice todas las pruebas necesarias en la embajada cubana y aquí estoy, cursando el tercer año de la carrera. Lo más emocionante fue saber y descubrir el verdadero carácter de los cubanos y su Revolución. No fue hasta que llegamos acá y formamos parte de este contingente de estudiantes del ALBA que descubrimos la historia oculta tras tantas bambalinas y calumnias”.
 Su ciudad natal es conocida como La Perla del Ulúa. “No sé si crees en el destino, pero he venido de una perla para otra, La Perla del Sur, este lindo Cienfuegos que me ha acogido como hijo”. Y comenta cómo fue allá donde se desarrolló el primer encuentro de solidaridad con Cuba, en el año 2007.
 Siempre carismático, jaranero, cariñoso, enamorado de todas las ‘chabas’, como le dice a las chicas, se considera buen hijo, además de crecer como ser humano, pues está consciente de que la vida de uno vale más que las propiedades del hombre más rico de la tierra, entonces, no se cansa de repetir "¡Como Cuba no existe nada en el mundo, ni siquiera parecido! Cuba nos cambió la vida a todos, nos convirtió en mejores personas, más humanas, más sensibles a las necesidades de los demás, como diría el líder de esta Revolución, el dolor ajeno no nos resulta ya indiferente.
 “¿Solidarios, internacionalistas? Claro que desde ya constituyen nuestros principios esenciales. Todos los que estudiamos acá opinamos que eso es necesario, imprescindible. No creo que alguno de nosotros piense de manera distinta, más que por la educación por la conciencia que nos inculcan ustedes. Cuando uno vive en Cuba es difícil volver a pensar como antes.
 “No esperamos a graduarnos para cumplir con esto. Cuando vamos de vacaciones realizamos proyectos comunitarios de promoción y educación para la salud, especialmente en la higienización, donde encontramos apoyo de nuestros familiares en la parte económica, sobre todo con lo relacionado a la compra de medicamentos o el transporte para así llegar a la mayor cantidad de comunidades posible.
 “Tuve una experiencia muy satisfactoria en las vacaciones pasadas. Una señora me dijo: ‘nunca pensé que un médico me tocara a la puerta, eso no lo he visto en mi vida’. Le manifesté que era estudiante de Medicina en Cuba, entonces comentó: ‘¡ha, eso lo explica todo!’. Yo sé que ella jamás se va a olvidar de eso, recordará quizás mi nombre, mi cara, de cómo fui hasta allá y le tomé la presión, llevé fármacos y expliqué la manera de mejorar su calidad de vida. Sabrá que eso es fruto de nuestra formación acá.
 “¡Sí, como no, en mi ciudad existe un hospital provincial! Somos una ciudad de 150 mil habitantes y la institución de allá no brinda la totalidad de los servicios que prestan en el que se encuentra ubicado en el poblado montañoso de San Blas, con tecnología del primer mundo, donde sus pobladores no tienen que bajar al llano para hacerse un ultrasonido, rayos X, gasometrías, electrocardiograma, análisis clínicos, cirugía menor, recibir atención de estomatología, optometría, obstetricia y ginecología; contar con una sala de rehabilitación tan buena como las de la ciudad de Cienfuegos; tener un hogar materno donde internan a las gestantes que habitan en los sitios más intrincados, una sala de terapia intensiva…
 “Lo que ustedes han hecho en las comunidades rurales y montañosas es envidiable. Pero sobre todo por la calidad humana de los trabajadores de la salud, de los pobladores de esas zonas; cómo se considera al médico un familiar más. Eso es lo que nos proponemos hacer.
 “¿La idea de intercambiar mi sombrero con el del Gallego Otero? Oye, te aseguro que ha sido el gesto más importante de mi vida, porque ante este señor lo que hay que hacer es quitarse el sombrero y reverenciarlo. Lo atesoro como una pieza museable; ya muchos compañeros han intentado cambiármelo por cosas de valor, pero ¡qué va!, eso constituye un patrimonio personal, no tiene precio, es invaluable. Constituye un bonito recuerdo de Cuba, de su gente más humilde. Es una muestra de respeto, cariño y admiración hacia él, porque el campesino es igual en todos lados, de sol a sol trabajando duro.
 “¿El Che Guevara? Es un paradigma, el ejemplo a seguir día a día. Más en esta fecha en que se conmemora su 80 cumpleaños. No nos deja de impresionar, de ilusionar. Y lo digo en presente, porque no ha muerto, vive en el corazón de los latinoamericanos, de todos los que creemos en un mundo mejor posible. Eso también se lo agradezco a Fidel Castro. Él sabe que sus ideas tienen tierra fértil en nosotros y definitivamente su pensamiento revolucionario permanecerá en nuestras familias por mucho tiempo. Por eso mi gratitud a las autoridades del gobierno, a Chávez, al ALBA y a esas hermosas familias con las que convivimos aquí en Cuba”.

 

“Covadonga” significa calidad de vida

“Covadonga” significa calidad de vida

 No es por casualidad que el municipio más occidental de la provincia de Cienfuegos tenga hasta este mes en curso, cero mortalidad materna e infantil. Y es que allí, en Aguada de Pasajeros, mucho hacen por mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

En cada uno de los consejos populares, siete en total, se erige una Casa de Abuelos, un Hogar Materno, Clínica Estomatológica.

  Además cuentan con un hospital con capacidad para 45 camas, en el cual existe una sala de de terapia intensiva tipo I y otra pediátrica; tienen aledaño a él un Centro de Restauración Neurológica que brinda servicios a las provincias aledañas; un laboratorio de Ortopedia Técnica, y dos salas de rehabilitación, así como varios consultorios del médico de la familia.

  Pero los aguadenses no están conformes y continúan inaugurando obras. Recientemente, los pobladores del Consejo Popular Antonio Sánchez, ese mismo que por su cercanía a Playa Girón resultó ser uno de los más afectados por los ataques mercenarios durante la invasión de 1961, recibió un tremendo alegrón, al funcionar allí un nuevo centro asistencial.

 

EL POLICLÍNICO SOÑADO

 

  Alejandro Álvarez, de 6 años de edad, llegó en brazos de su mamá al policlínico universitario Antonio Sánchez. Unos días antes había sufrido una herida en la planta de su pie. El Dr. Juan Carlos Artis Vázquez, ortopédico, y el técnico Lázaro Pérez Santiago lo reciben en la consulta. Inmediatamente le indican rayos X para comprobar si no existen lesiones internas. “Sólo cerró en falso, comentó menos alarmada la madre”.

  Y es que para los más de 8 mil habitantes del lugar la inauguración de este centro asistencial fue como un sueño. “Ya no tenemos que trasladarnos a la cabecera municipal para hacernos una placa o un ultrasonido”, manifestaban los pacientes, quienes mostraban una verdadera satisfacción por el servicio recibido.

  Son 23 las prestaciones de salud de alta calidad que ofrecen. “En total laboran aquí 240 trabajadores, de ellos siete son galenos y 35 enfermeras, además de otros técnicos y personal paramédico y administrativo”, comentó la Licenciada en Enfermería Iraida Herrera Lima, vicedirectora de Asistencia Médica del centro, quien lleva 17 años dedicada a su profesión.

  “En el cuerpo de guardia se atienden entre 70 y 80 casos diarios, y las mayores afecciones son la hipertensión arterial, la diabetes y asma bronquial. Entre los servicios contamos con consultas multipropósitos, traumatología, endoscopía, estomatología, oftalmología y optometría, laboratorio clínico, ultrasonido, rayos X, electrocardiograma y cirugía menor”, acotó.

  Para la joven directiva, madre de dos hijos, uno de 15 años y otro 9, la aceptación de la población ha sido la mayor recompensa. “Antes no teníamos estas condiciones, toda la tecnología es muy moderna, además tenemos un sistema de capacitación constante, lo cual nos permite asumir los retos actuales”, expone finalmente Iraida.

  La obra, incluida entre las construidas en saludo al 50 aniversario del triunfo de la Revolución es el premio a aquellos que evitaron en abril de 1961 la consumación de los planes imperiales de establecer en Covadonga una “cabeza de playa” y poder proclamar desde allí un gobierno provisional, el cual pediría “ayuda” directa a los Estados Unidos. Y constituye también una razón de más para los vecinos del Consejo Popular, dispuestos a defender las conquistas sociales.  

TRABAJO INFANTIL: América Latina: la cruda realidad

TRABAJO INFANTIL: América Latina: la cruda realidad

 Lima.- Juancito F. ya no puede ir al colegio. Los dolores de cabeza son cada vez más intensos y las náuseas casi no lo abandonan. Su mamá no sabe qué hacer, porque en el establecimiento de salud le han dicho que todo está "normal". "Mañoso será pues, si no quiere ir al colegio tendrá que trabajar", dice Teresa, su madre, una campesina peruana de 43 años.
  "Yo sí sé qué le pasa, está intoxicado con tanto plaguicida", dice con resignación Ana López, su maestra, mientras lanza un suspiro y pasea la mirada por los alrededores de su escuelita rural. Sus ojos cansados parecen saberlo todo.
  "He visto tantas veces estos síntomas en mis alumnitos que no necesito ser experta, estos pequeños fumigan por largas temporadas, los padres creen que es un trabajo sencillo y los mandan a fumigar a ellos, sin saber el peligro al que los exponen", dice. "A Juancito ya no lo van a mandar al colegio, lo obligarán a trabajar más y a fumigar más", añade dolida.
  Estamos en un caserío del Callejón de los Conchucos, en la vertiente occidental de los Andes peruanos. Aquí, como en numerosos poblados rurales de la región andina y del mundo en desarrollo, la fumigación es una actividad que forma parte de la cotidianeidad de cientos de niños y adolescentes campesinos. Lo que sus padres ignoran es que la exposición permanente a pequeñas dosis de plaguicidas altera los procesos hormonales y resquebraja sus sistemas inmunológicos.
  En consecuencia, muchos desarrollarán alergias, presentarán extrañas picazones en el cuerpo o hasta llagas y tendrán los extraños síntomas de Juancito, pero muchísimos más tendrán secuelas internas: trastornos neurológicos, déficit de atención, incapacidad o lentitud para aprender y hasta cáncer en diversos órganos con el paso del tiempo. Las niñas sumarán a esos riesgos, cuando estén en edad de concebir, abortos espontáneos y alumbramientos de bebés con trastornos genéticos.
  Así lo demostró un análisis realizado en la década de los 90 por el Centro Internacional de la Papa y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC en inglés) de Canadá, en la provincia ecuatoriana de El Carhi, entre una población altamente expuesta al uso de agroquímicos en los sembradíos de papa.
  El estudio probó que infantes y adolescentes de las áreas rurales están expuestos por varias vías a estos potentes agrotóxicos: los envases son almacenados en condiciones precarias dentro de las viviendas, participan o están presentes durante la fumigación y no toman las precauciones debidas para la eliminación de los envases, patrones que ellos mismos reproducirán más tarde cuando sean adultos.
  Con razón la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como numerosas organizaciones no gubernamentales que velan por la salud de los menores de edad, señalan a los plaguicidas como uno de los peores peligros a los que se enfrenta la infancia y la adolescencia en las zonas rurales de los países en desarrollo.
  Lamentablemente no es el único problema. El transporte de fardos y cargas pesadas, el pastoreo y crianza de ganado, las extenuantes jornadas de trabajo, que a veces se extienden hasta más de 12 horas, y que incluyen la apertura de surcos, el manejo de maquinaria o guiar a las avionetas fumigadoras, son otras particularidades del trabajo infantil en el área rural.
  Muchas veces los chicos son retirados de la escuela por los propios  padres porque necesitan mano de obra barata en el campo.
  "De esta manera, lo único que consiguen es hacerse más pobres", se lamenta la profesora López. "Yo lo he visto: los papás me dicen ’qué hago señorita, lo necesito para que me ayude en el campo’ y se llevan al niño, lo hacen trabajar de sol a sol, se enferma, se convierte en una carga, es marginado y así va marcando su destino", relata.   "No hay cómo romper este círculo vicioso", reflexiona.
  Y aunque Ana no lo menciona explícitamente, las hembras llevan la peor parte, pues ellas no sólo son retiradas más rápidamente de las escuelas que los varones, sino que además de las tareas agrícolas -generalmente deshierbe o apertura de surcos- deben combinar su jornada de trabajo con las tareas domésticas, entre ellas el acarreo de agua y de leña desde fuentes distantes, a veces a varias leguas de distancia.
  "Las chicas se embarazan muy rápidamente después que dejan la escuela y pasan de fungir de mamás de sus hermanitos a ser madres verdaderas y como ya no pueden ir al campo se llenan de hijos muy rápido", señala López.
  "A veces las encuentro, con su hijito a la espalda, las manos ocupadas con bostas de vaca o leña para cocinar, algunas me desvían la mirada, creo que sienten vergüenza, a mí se me encoge el alma", dice.
  "Sin posibilidad de asistir a la escuela y de jugar, sin formación y experiencia que les respalde, sin instrucciones precisas, ni conocimientos sobre las medidas de seguridad y a menudo utilizando herramientas diseñadas para manos de adultos, los niños son particularmente vulnerables a los riesgos que encierra el trabajo en la agricultura, la silvicultura, la pesca y en el procesado, transporte y comercialización de alimentos y productos agrícolas", subraya la FAO en su último informe sobre la niñez rural, publicado en diciembre de 2007.
  De por sí, la cantidad de menores de edad que trabajan en el área rural en condiciones riesgosas para su salud e integridad física es todo un desafío: 132 millones de niños y niñas entre los 5 y 14 años, según la FAO.
  Por su parte, la OIT afirma que el 70 por ciento de menores que trabajan en el mundo lo hacen en el sector agrícola. Es decir, siete de cada diez de ellos y con un agravante: cerca del 20 por ciento de los trabajadores infantiles tienen menos de 10 años como promedio, de acuerdo con datos recopilados por el Programa Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil de la OIT.

TRABAJO INFANTIL VS. EXPLOTACIÓN INFANTIL

  Para caracterizar debidamente el problema, sin embargo, hay que comenzar por aclarar los términos, pues los organismos internacionales no están en contra de todas las actividades que los menores realizan en el campo, muchas de las cuales obedecen a las particulares características del sector rural.
  "Participar de cierta forma en actividades de subsistencia de la familia, en especial si no implica trabajos pesados o peligrosos, o no interfiere con la escolarización, es legítimo y puede ser importante para desarrollar habilidades necesarias para llegar a ser agricultor, pescador o silvicultor en la vida adulta", aclara Eve Crowley, de la Dirección de Género, Equidad y Empleo Rural de la FAO.
  "Por el contrario, no hay excusa para el trabajo infantil que puede resultar dañino, sea abusivo o suponga la explotación de los menores y les prive de su derecho a la educación", añade.
  De acuerdo con la OIT, el trabajo infantil es aquel que perjudica la salud del niño, impide que asista a la escuela y puede poner en entredicho su desarrollo y crecimiento futuros.
  Al analizar la problemática de infantes y adolescentes que trabajan en el campo, un aspecto bastante dejado de lado por las estadísticas oficiales se refiere a la situación de los menores migrantes, la mayor parte de los cuales va a trabajar al campo, especialmente en las zonas fronterizas.
  Ese es un problema que va en aumento en México, por ejemplo.   Según el Centro Coordinador y Difusor de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México, cada año unos 150 mil menores intentan pasar la frontera.
  De ellos, una tercera parte lo hace solo, sin la compañía de ningún pariente o amistad. Para el Centro, la principal motivación de esos infantes es la económica y por ello un gran porcentaje de los 90 mil que como promedio logran trasponer anualmente la frontera se quedan trabajando en plantaciones agrícolas de los Estados Unidos, en precarias condiciones, pues no existen ni como ciudadanos ni, legalmente, como personas.
  En Guatemala, de otro lado, la edad promedio para comenzar a trabajar como jornaleros agrícolas es de 6 años, según informes de ONG que laboran en ese país. No obstante, no existen estadísticas oficiales de cuántos menores trabajan en el campo, la mayoría de los cuales pertenecen a las etnias indígenas de ese país centroamericano.
  "No nos gusta echar veneno (plaguicidas) porque huele feo y no nos deja respirar", fue una de las respuestas que pequeños trabajadores del campo en Nicaragua dieron a un grupo de educadores que realizó una encuesta entre 1 500 niños y adolescentes que trabajan.   También se quejaron de las herramientas que deben utilizar "demasiado grandes y difíciles de manejar". No obstante, niños al fin, reconocieron que "aprender a manejarlas da prestigio y reconocimiento dentro de los campesinos".
  Preguntados sobre los riesgos que afrontan, los encuestados señalaron el peligro de sufrir un accidente, el dolor y el cansancio que significa trabajar muchas horas agachados o en posiciones poco cómodas, el peligro de contraer enfermedades y no poder asistir regularmente al colegio.
  En el Perú, coincidiendo con su ingreso a la primaria, las niñas rurales se encargan del pastoreo del ganado, cuidado de animales menores, recogida de leña y acarreo de agua, entre otras labores, señala la Red de Acción Social por la Niñez. A medida que crecen, estas responsabilidades se incrementan, por lo que no disponen ya de tiempo ni condiciones adecuadas para continuar estudiando.
  Como resultado, una de cada cuatro adolescentes entre los 12 y 17 años deja de estudiar. Otras 200.000 entre los cinco y 17 años nunca han ido a la escuela, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática. 

Una jefa contrarrevolucionaria aliada a un fanático de las armas

Una jefa contrarrevolucionaria aliada a un fanático de las armas

  Los contrarrevolucionarios que en Cuba pretenden subvertir el orden interno, porque así cumplen con el mandato del gobierno de Estados Unidos, suelen celebrar cada 20 de mayo como el Día de la Independencia, aunque, ciertamente, en esa fecha se estableció la República neocolonial.

  También prefieren ignorar el papel del presidente que tomó posesión el 20 de mayo de 1902. Fue un día infausto, porque Tomás Estrada Palma contaba con el visto bueno de las autoridades norteamericanas como posible freno a la ascendencia de las fuerzas verdaderamente independentistas.

  Tal y como coinciden con el gobierno estadounidense en la evocación afectiva de la instauración de la República mediatizada, los apátridas locales también consideran, como sus patronos en Washington y Miami, que el dinero es la fuerza capaz de mover todos los resortes en la vida y que por obtener porciones de un botín deben establecerse complicidades hasta con el demonio.

  Así debe pensar Marta Beatriz Roque Cabello, una de las más connotadas contrarrevolucionarias actuantes en Cuba al servicio de la Sección de Intereses de Estados Unidos.

  Roque Cabello ha sido descrita clementemente por la prensa occidental como una opositora pacífica, altruista, que responde sólo a sus convicciones personales.

  Pero revelaciones de prensa en Cuba pusieron al desnudo el contubernio de la jefa contrarrevolucionaria con un connotado terrorista residente en Miami, Santiago Álvarez Fernández Magriñat, reclutado por la CIA en los años sesenta.

  El estrecho asociado de Roque Cabello participó en los planes para atentar contra el presidente Fidel Castro durante su visita a Panamá en el año dos mil, acción abortada por los órganos de la seguridad cubana y que hubiera provocado decenas de muertos en caso de concretarse.

  Fernández Magriñat preparó, financió e introdujo un grupo de terroristas por la central provincia cubana de Villa Clara con el objetivo de sabotear instalaciones turísticas.

La televisión cubana ofreció pruebas de la relación amistosa entre Roque Cabello y los secuaces de Fernández Magriñat, quien, como se evidenció, ayuda al financiamiento de grupos de mercenarios en Cuba.

  De todos es conocido que Fernández Magriñat está preso en Miami porque en su poder fue encontrado un alijo de armas y además ayudó a la introducción subrepticia en la Florida del asesino Luis Posada Carriles.

  Ninguno de los dos malhechores ha sido encausado como terrorista por las autoridades estadounidenses, pero es innegable el apego de ambos a los métodos violentos.

  Y con un individuo de esa catadura y con sus colaboradores mantiene vínculos amistosos la supuesta infatigable dama cuyo único pecado es luchar por la vigencia de los derechos humanos en Cuba.

  Tal y como se puso de manifiesto con pruebas fehacientes, Marta Beatriz Roque Cabello se codea y recibe salarios de criminales y terroristas.

  La estirpe bienhechora endilgada gratuitamente por la prensa occidental a Roque Cabello ha rodado por los suelos. (Por Roberto Morejón. Fuente: RHC)

Repercusión del mensaje de Fidel

Repercusión del mensaje de Fidel

Hacía tiempo que Fidel venía explicando en sus Reflexiones que su actual estado de salud le impedía desempeñar normalmente sus funciones como Jefe de Estado y de Gobierno e insinuaba que era previsible que debido a esta condición él no aceptaría la jefatura del Estado al reunirse la nueva Asamblea Nacional. Eso precisamente lo hizo saber al país y al mundo en la mañana de este 19 de febrero.
 Desde que sobrevivió su gravedad durante el verano de 2006, de manera sistemática, juiciosa y decorosa, Fidel, Raúl y los demás altos dirigentes revolucionarios han venido preparando al pueblo cubano, como él mismo explica en el mensaje, "para mi ausencia, sicológica y políticamente [ésta] era mi primera obligación después de tantos años de lucha".
 La inmensa mayoría del pueblo cubano, amante y defensor intransigente de su proceso revolucionario, así lo había venido entendiendo. El que no lo crea o lo dude que constate en esta Isla el aplomo con que el pueblo revolucionario ha entendido y aceptado la decisión de su Comandante en Jefe. Aplomo que deviene de la seguridad en sí mismo, de que puede continuar llevando adelante su obra revolucionaria, que tanto sacrificio ha costado y que con inteligencia, dedicación y el aprendizaje de medio siglo de enseñanzas continuará profundizando.
 No me cabe la menor duda que la suerte que siempre ha acompañado a Fidel le ha concedido burlar la muerte una vez más, permitiéndole, en esta ocasión, uno de los logros más extraordinarios de su obra revolucionaria, que ha sido garantizar el traspaso del poder a una nueva dirección revolucionaria. Culmina de esa manera, este maestro ejemplar, un aspecto capital de su obra como máximo dirigente revolucionario. En la antigüedad hechos de esa grandiosidad les era reservado a los dioses.
 En este país algo esencial se ha hecho evidente durante el año y medio transcurrido desde julio de 2006, y es que al haber confrontado el pueblo cubano la posibilidad real e inminente de la muerte de Fidel, aquél tomó conciencia que su revolución -en toda su complejidad- era su responsabilidad y que a él correspondía protegerla, desarrollarla y garantizarla, profundizándola exigiendo más de todos.
 Sobre este aspecto Fidel aconseja en su mensaje: "Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana (…) requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos".
 La revolución de los cubanos, madura y vigorosa, entra en un nuevo tiempo. Tiempo que es más deliberativo, más participativo, en la que cada revolucionario asumirá más su responsabilidad individual en ese magno proceso colectivo. Y es así no porque Fidel se retira de la jefatura del Estado, sino precisamente porque hacia ese nuevo tiempo ha estado preparando a los cubanos por cincuenta años, o más aún, las enseñanzas de ese genial maestro.
 Los crueles enemigos de este noble pueblo no entienden lo que aquí ocurre. Su naturaleza se lo impide. Vaticinan para los cubanos las hecatombes que siempre han augurado y que nunca se han cumplido, ni se cumplirán. Mientras ellos, la fauna más despreciable del planeta, causan calamidades en muchas tierras que han sido y son víctimas de sus atropellos e, inclusive, en contra de su propio pueblo. Tan desalmados son que todavía se atreven en proclamarse en el ejemplo a seguir...
  El camino siempre será difícil y requerirá del esfuerzo de todos, escribe Fidel en su mensaje. De todos, inclusive de él, que no se retira, que seguirá cumpliendo sus deberes de revolucionario sin par esta vez como él ha escogido, como un soldado de las ideas; soldado que siempre ha sido. (Palabras de Andres Gómez)

(*) El autor, periodista cubano radicado en Miami, es director de la revista Areíto y del sitio web Areítodigital. Es fundador además de la brigada de solidaridad Antonio Maceo.

El Gran Maestro sigue frente al tablero

 Mi viejo abuelo agarraba el radio National con botones amarillos entre sus manos llenas de callos y herrumbre de la fragua y del yunque y se iba solito al cuarto a oír los discursos. "A ese hombre hay que escucharlo..., ese hombre dice la verdad..., ese hombre lo sabe todo", me advertía, mientras yo, aún pequeño, trataba, sentado a su lado, de armar con dos cajitas de fósforos una carretica con volteo.
 La vida hizo que nunca olvidara las sabias palabras de aquel humilde hijo de españoles que llegó a Cuba detrás de una isleña, y tuvo como primer oficio el de herrero en el Ejército de Don Tomás Estrada Palma.
 "Fidel lo sabe todo", afirmaba una y otra vez. Y una y otra vez el líder de la Revolución ocupaba las tribunas y hablaba de la política internacional, del mundo "patas arriba", del imperialismo yanqui y de un sinfín de cosas, siempre interesantes y sustentadas en argumentos muy sólidos. Pero también hablaba de lo interno, hacia dentro, en una suerte de radiografía "a lo cubano" de la vida y los quehaceres, los trabajos y los malos hábitos, del esfuerzo hecho y por hacer, de los trabajadores y los vagos, de los que crean y de los que destruyen, de los honestos y de los delincuentes...
 Imposible olvidar su discurso en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, donde advirtió que la Revolución estaba en peligro también por razones internas. Y lo dijo con la valentía que siempre le ha caracterizado, el mismo Fidel que sin titubeos se paró frente a los micrófonos, ante miles y miles de personas (y millones escuchando por la radio y la TV), y expresó en 1970 que no se cumpliría el compromiso de producir 10 millones de toneladas de azúcar.
 El mismo Fidel que alertó en Camagüey que un día podríamos amanecer y ya el mundo no tendría a la URSS unida ni existiría el campo socialista. El mismo que convenció al pueblo de que era mejor morir en el empeño de subsistir que entregar la sagrada tierra al enemigo, en medio de tantas carencias impuestas por las traiciones de quienes alguna vez se llamaron socialistas en Europa.
 Desde Panamá acaba de llegarme un mensaje. Un amigo de Cuba y de su Revolución, periodista por más señas, afirma que le molesta sobremanera que los grandes medios del mundo anuncien que Fidel ha renunciado, cuando no es cierto. ·Él jamás renunciará a luchar, a guiar a los pobres de este mundo", asegura, y a renglón seguido me explica que en su emisora -Radio Stereo, en el Departamento de Colón- leyó la Reflexión íntegramente y terminó con un "¡Viva Cuba! ¡Viva Fidel!".
 Porque muchos en el mundo seguirán necesitando sus enseñanzas, ahora más meditadas, más profundas aún, por razones obvias del tiempo.
Y nosotros, los cubanos, lo requeriremos mucho también.
 En su mensaje afirma: "Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez...".
 Frente al complejo tablero de escaques no habrá jamás otro mejor Gran Maestro que Fidel Castro, siempre en su empeño de indicarnos cuál es la mejor variante ante cada movida de nuestro eterno y jurado enemigo.

Fidel siempre estará

 A Cuba le ha tocado levantarse muchas veces. No sólo desde el polvo ensangrentado, sino desde la realidad misma. En esas batallas continúas siempre estuvo y estará nuestro Alejandro, montado en su Bucéfalo, con la espada en la mano y el pensar en los pueblos del mundo.
 Y para quienes dudan aún de la incomparable inteligencia y compromiso del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, sirva este 19 de febrero como un ejemplo más de su vinculo con los inmortales guerreros de la Humanidad.
Ahora que decide marchar junto a su pueblo como "un soldado de las ideas", estará más cerca de que su gloria desborde a más de un grano de maíz.
 "La Revolución no es de un hombre, pertenece a millones de cubanos. Y sabemos que Fidel o Alejandro, como se nombraba en los tiempos de guerra, siempre cabalgará sobre su Bucéfalo en el Oriente, Centro y Occidente de Cuba", afirma la socióloga Lourdes Agramonte.
 Y es que el pueblo cubano recibe la noticia de la no aceptación por parte del Comandante en Jefe Fidel Castro de su cargo de Presidente de la República de Cuba como un reto y no una derrota. "Yo me formé con esta Revolución y desde mi percepción dialéctica de la vida creo que los procesos revolucionarios no pueden ser metafísicos. Por eso desde hoy admiro más al Comandante. Sólo su grandeza en el pensamiento puede darnos la oportunidad de continuar con su lucha. A él y a Cuba los jóvenes les prometemos ser fieles guardianes de nuestra Patria", manifiesta Yansulier Álvarez, un joven sureño, ante la pregunta de cómo asumió el reciente mensaje de Fidel.
 Otros con más fuerza y rodeados de sentimientos, afirman: "Lo siento mucho. Es el ídolo de los cubanos y de cientos de foráneos. Yo soy maestra y hoy he tenido que explicar cientos de veces a mis alumnos sobre su mensaje. Ellos no entienden mucho de política, pero tienen que estar informados como Fidel nos lo pidió. En sus manos pequeñas está la vigencia de la Revolución, por eso tienen que saber de todo y estar bien preparados”" asegura Yexenia Martí, quien se desempeña como profesora en una escuela primaria de Cienfuegos.
 Recuerdo ahora, con mejor nitidez, aquellos relatos que rememoraban el asalto al cuartel Moncada, el combate de Alegría de Pío, la entrada a La Habana del Ejército Rebelde, y cómo siempre vuelvo a sentir el relinchar de su Bucéfalo.
 "Yo pienso que él no renunció. Nos ha venido preparando para esta nueva batalla y si es su decisión, estaremos al frente. La historia vuelve retar a la infantería cubana", insiste Vladimir González.
 "La decisión estuvo muy acertada. Ya su estado de salud no le permitía continuar sus andares por toda la Isla. El camino sigue floreciendo hacia el socialismo. Creo que es el mejor maestro para enseñar a las nuevas generaciones", asegura Rudy Arce, boliviano que estudia Medicina en la Perla del Sur.
 Aunque muchos no pensaron que aquellas palabras tendrían un sustento, ha llegado la hora. Fidel alertó sobre la posibilidad de que cuando no tuviera las fuerzas necesarias para dirigir, cedería la Presidencia de Cuba. Es una realidad. "Los cubanos tienen el don de crecerse. Son capaces de afrontar cualquier tormenta. No creo que a pesar de que su máximo líder no esté al frente de Cuba, el proceso revolucionario sea incapaz de resistir y vencer. Su mayor virtud radica en la fortaleza de las ideas, eso nadie lo podrá cambiar", manifiesta Lilia Pachala, futura médica ecuatoriana.
 "A los pueblos se les reconoce por sus características étnicas y sociales. A los cubanos nos reconocen por el tesón y la entrega. Esta será otra página de la historia de nuestro país; confiemos en que Fidel, como siempre, tomó la decisión acertada", indica el obrero Larry Amandi.
 No como una despedida y sí como un paso a las nuevas generaciones, Fidel Castro anunció que continuará su lucha, esta vez en el plano de las ideas.
Sin embargo, Bucéfalo permanecerá listo para asistir a las batallas, porque Fidel, o Alejandro, estarán por siempre junto a la rebeldía de los pueblos.

Cuba no está de luto

 Las noticias de la mañana de este martes 19 de febrero no sorprendieron a los cubanos, porque como el mismo Fidel nos enseñara, este es un pueblo que está preparado para cualquier contingencia. Pero el enemigo subestima al líder de la Revolución cubana como mismo subestima a los pobladores de esta Isla. Tanto hablan de democracia que hasta olvidan que este es un asunto de los cubanos y es a nuestra gente a quien le incumbe lo que sucede dentro de Cuba.
Pero acá la calle continúa tan tranquila como ayer, ha hecho un día espléndido a pesar del invierno y el sol ha brillado más que de costumbre en complicidad con la Naturaleza, en señal de admiración.
 La gente ha ido al trabajo, a la escuela, al mercado y la noticia anunciada por el propio Fidel Castro de que: "Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario", no ha provocado otra reacción que no sea la de respeto a ese estadista que se ha mantenido de pie, como se dice en buen cubano, en cualquier circunstancia.
De modo que Cuba no está de luto, Cuba está de pie, del lado de Fidel Castro, el líder que encaneció su barba sí, pero haciendo justicia, repartiendo solidaridad, construyendo una sociedad distinta y enseñando a generaciones de cubanos a ser cultos, porque como dijo Martí, es el único modo de ser libres.

A la orden, soldado de las ideas!

 No por esperada quizás, la noticia deja de golpearnos el pecho. Nacimos -al menos yo- con usted al frente y siempre lo ha estado, en las buenas y en las malas, en las alegrías y en los peligros.
 Nos hicimos la idea que es de hierro, que jamás se enfermaría. Pero como para todo ser humano, el tiempo es el tiempo y los años son los años. Por supuesto que preferimos verle en la trinchera o en la tribuna, en el combate frontal contra los gendarmes del imperio. Preferimos verle en la Plaza el Primero de Mayo, levantando la mano y saludando al -su- pueblo. Preferimos verle en las marchas revolucionarias frente a la Oficina de Intereses, mirando con odio a ese recinto con ratas amaestradas y pagadas en y desde la Casa Blanca.
Pero la vida pasa. Y llegó para usted el momento del reposo, no del descanso, como advierte en la Reflexión que acabo de escuchar en la radio e hizo que viniera al teclado más temprano que de costumbre.
 A usted y a sus seguidores se lo debemos todo, sin edulcoraciones ni rimbombancias. Si hoy puedo escribir estas líneas es porque su obra social permitió que el nieto del herrero no estuviera aún frente a la fragua o dando golpes con una mandarria sobre el yunque para hacer herraduras. Como yo, hay cientos, miles, millones... Porque si Cuba es CUBA, así con mayúsculas, en cualquier parte del mundo, es fruto de su inteligencia, de su tesón, de su conducta, de su guía...
 Seguirá firme en otra trinchera, como advierte: la de las ideas. Más que nunca le necesitamos, porque la sociedad cubana -inteligente y sabia porque la Revolución que concibió e hizo se lo ha propiciado- hace preguntas y necesita respuestas. Son tiempos difíciles, pero dignos de ser vividos como afirmó una vez. Y el alcance de sus líneas escapa de la geografía del archipiélago. El mundo también sigue necesitándolo.
 No son los cargos ni los grados los que engrandecen a los seres humanos. Son las obras erigidas a su paso. Para usted "toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz". Porque es, genuinamente, grande. Ni siquiera los cargos y los grados dan autoridad. La autoridad se gana con el ejemplo, con el quehacer, con la sencillez, con el pensamiento límpido..., como usted ha sabido ganársela.
 Por todo eso, y por mucho más que me quedaría por decir, desde este humilde rinconcito cienfueguero, me paro en firme, levanto mi mano derecha a la altura de la frente como establece el saludo militar, y le digo en alta voz: ¡A la orden, soldado de las ideas!  

Mensaje del Comandante en Jefe

Mensaje del Comandante en Jefe

Queridos compatriotas: Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje.
 Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario.
Desempeñé el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos años. El 15 de febrero de 1976 se aprobó la Constitución Socialista por voto libre, directo y secreto de más del 95% de los ciudadanos con derecho a votar. La primera Asamblea Nacional se constituyó el 2 de diciembre de ese año y eligió el Consejo de Estado y su Presidencia. Antes había ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 años. Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.
Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dejé en manos del Primer Vicepresidente, Raúl Castro Ruz, era definitiva. El propio Raúl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las F.A.R. por méritos personales, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.
 Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo.
 Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación "no exenta de riesgos".
 Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.
A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré- repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.
 En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito. Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban. Hoy todo el país es una inmensa Universidad.
 Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:
 "Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.
 "Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.
 "Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final".
Carta del 8 de enero de 2008:
 "...Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el mérito ignorado). Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido".
 "Tenía muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz", reiteraba en aquella carta.
 Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.
Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.
 El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.
 No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título "Reflexiones del compañero Fidel" . Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso.

Gracias


Fidel Castro Ruz

Fidel Castro Ruz

18 de febrero de 2008

5 y 30 p.m