Facebook Twitter Google +1     Admin

Frontera siempre alerta

20100312230428-20070611184045-aduana.jpg

 Corre el año 1993. Los inspectores de Aduana asignados al aeropuerto marcan una valija. Tienen una corazonada, la suspicacia de muchos años les indica realizar un minucioso chequeo. Y no se equivocan. En el forro de uno de los equipajes descubren una mortífera carga: un paquete encubierto con dos granadas, mientras en otros hallan un mimeógrafo y varios cuadernos para reproducir octavillas con vistas a alentar la subversión interna. El plan era claro: colocar explosivos en zonas turísticas del país, plantas eléctricas y otros objetivos económicos.
"Nuestra misión primera es enfrentar acciones de
terrorismo y narcotráfico contra la nación", expresa Ivett Marrero, inspectora de la Aduana Territorial de Cienfuegos. "Cuba es un país agredido y asediado; el primer deber es defenderlo", señala esta joven, que ya acumula varios años en la institución.
"Con la ayuda de la
técnica canina y del grupo especial antidrogas hemos detectado varios intentos de ingresar narcóticos al país. Recuerdo el caso de un turista que incluso pretendió sobornarnos con cientos de dólares, como si la tranquilidad y la salud de nuestros jóvenes y niños pudieran comprarse con un puñado de dinero. En lo que va de año hemos interceptado ya a cuatro viajeros con el mismo propósito", acota Ivett. 

UN POCO DE HISTORIA

  Surgida el 5 de febrero de 1963, la
Aduana General de la República de Cuba tiene entre sus misiones fundamentales la de asegurar el cumplimiento de la legislación aduanera y garantizar la seguridad de la sociedad mediante el enfrentamiento a acciones ilegales de cualquier carácter.
  Otras importantes encomiendas son las de hacer cumplir la política de comercio exterior del país, así como contribuir a la
protección del medio ambiente y del patrimonio nacional.
  En los últimos años, el acervo cultural cubano se ha convertido en punto de gran atracción para el mercado ilícito, de ahí que los especialistas se esmeren en el descubrimiento de cualquier intento por vulnerar las leyes patrimoniales.
  No son pocas las anécdotas relacionadas con la frustración de intentos de sacar del país valiosas obras de arte y otras piezas, entre las cuales sobresale la que abortó el empeño de robarle a nuestra heredad una partitura original del célebre músico alemán Johann Sebastian Bach, el más grande maestro entre los compositores del Barroco y probablemente de toda la música clásica.
  Lissette Herrera Toledo, asesora jurídica de la institución, refiere: "Se dan casos frecuentes de turistas que reciben como presente algún cuadro o lo ha comprado, y pasan por un mal momento cuando se les informa del decomiso del bien, pues muchos desconocen que antes deben evaluarlo con especialistas del Registro de Bienes Culturales, quienes dictaminan si la obra tiene o no valor patrimonial o museable. En caso negativo, se les devuelve".
  Para asumir esas tareas, los inspectores y el personal de nuevo ingreso se capacita en la
Escuela Nacional de Formación Aduanera (ENFA), en la cual son actualizados con lo último, tanto en materia legal como en el empleo de medios técnicos.
  La Aduana cuenta, además, con un sistema automatizado a nivel nacional por el cual circulan las incidencias. Esa red facilita hacer valer en puertos y aeropuertos las disposiciones emitidas por los diferentes ministerios.
 "Tenemos un servicio de atención a la población, de lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 4:30 p.m., mediante el cual los interesados en viajar o que recibirán a algún familiar pueden obtener la
 información necesaria; esto serviría de mucho para evitar malentendidos posteriores, sin otra solución que el decomiso", acota Lissette.
  Al llegar a un puerto o aeropuerto, todo turista espera buen trato, corte
sía y agilidad en sus trámites, y los aduaneros se convierten en la primera y la última cara que observa el visitante. De ahí la necesidad de que la Aduana sea, en sí misma, viva imagen de profesionalidad y eficiencia, una institución siempre capaz de satisfacer las necesidades de quienes necesitan de su concurso.

Comentarios » Ir a formulario



gravatar.comAutor: maricrus

la auana cubana, es decir, los hombres y mujeres cubanos que trabajan en los aeropuertos internacionales en Cuba, tienen hambre; un hambre que no los hace esperar. Un hambre ruin, inmoral, sucia, baja... Un hambre que no respeta los valores morales ni individuales, especialmente del cubano que llega de visita; ese que siente necesidad de ofrecerle a la familia un miserable regalo producto de su sudor. Atacar es la orden deshonesta, atacar al que entre, llegar hasta el soborno, es el grito de esa corte con ojos de dudosa dignidad.

maricruq

Fecha: 07/01/2009 08:38.


Añadir un comentario



No será mostrado.





...

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris