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Evas al Sur: blog de la mujer cienfueguera

Centro de Reproducción Asistida: Cuando el niño no viene de París

Centro de Reproducción Asistida: Cuando el niño no viene de París

En tiempos de bajas tasas de natalidad en el país, la satisfacción de madres, padres y el personal que labora en el Centro de Reproducción Asistida en Cienfuegos se materializa en la concepción de una nueva vida. Desde su apertura en diciembre del 2010, el centro ha atendido a más de dos mil 700 parejas infértiles de varias provincias de Cuba, con el propósito de concebir una familia
Desde cierta edad, la presión se siente. ¿Para cuándo "encargan"?, preguntan en la calle, el trabajo, en la casa, amigos, compañeros, familiares... Pero no existe una agencia donde se pueda hacer el pedido. "Entrega Express" cerró las puertas y despidió a las cigüeñas repartidoras desde que la ingenuidad cedió paso al conocimiento.
¡Y tantas condiciones deben confluir para la consecución de un embarazo!: el encuentro de óvulos y espermatozoides en el momento justo; radicales cambios del organismo de la mujer para albergar otra vida... Para muchas parejas, la concepción es una consecuencia natural de su amor; a otros, sin embargo y por desgracia, no les basta con amarse.
Unas 2 mil 800 parejas de Camagüey, Ciego de Ávila, Villa Clara, Sancti Spíritus y Cienfuegos han sido atendidas en el Centro Territorial de Reproducción Asistida enclavado en las instalaciones del Hospital Dr. Gustavo Aldereguía Lima, durante los últimos cuatro años.
En ese tiempo, han conseguido una cifra superior a los 500 embarazos y, de ellos, más de 300 alcanzaron un feliz término. "Todos no llegan al final: hay  mujeres  que  abortan,  o  tienen embarazos ectópicos. No obstante, uno ya es un logro, dice la Dra. Práxedes Rojas Quintana, su directora. Vuelven a incorporarse a la consulta y seguimos intentándolo, a menos que sean causas imposibles de resolver por nosotros".
Dra. Práxedes Rojas Quintana./Foto: DoradoLa institución fue creada para que "las parejas que tienen trastornos de la fertilidad, es decir, que tienen relaciones sexuales desprotegidas por más de un año y no se embarazan, puedan acceder a estudios, diagnósticos y tratamientos", explica.
"Claro, todo parte de los consultorios médicos de la familia. Luego, se remiten a consultas municipales, a centros provinciales y después, cuando no tienen poder de resolución allí, los envían acá", añade.
A Lidia Suárez Prieto (nombre ficticio de una paciente de 35 años), la trajo una amiga cerca de dos años atrás. "Hasta ahora me ha ido muy bien. Ya yo estoy terminando, a mí me faltan unos análisis para que la doctora me dé el turno de la inseminación in vitro".
Técnicas de baja y de alta complejidad se llevan a cabo en este Centro. Entre las primeras, declara la especialista, "cuentan inseminaciones intrauterinas o intracervicales, cirugías de mínimo acceso para el factor tubárico, se operan algunos miomas (fibromas) que tienen criterio quirúrgico...". Con respecto a las segundas, realizan, desde hace un año atrás, fertilizaciones in vitro, de las cuales ya observan algunos resultados, si bien apenas dan los primeros pasos.
"No es lo mismo que usted se embarace (por la vía natural), que cultivar embriones humanos y luego pasarlos al cuerpo, para ver si anidan. Es hacer todo el proceso que ocurre en el organismo femenino, a nivel de la trompa, en un medio externo, con condiciones que hay que crear, muy estrictas, para que esto se cumpla", señala Práxedes.
En Cuba, cuatro hospitales cuentan con servicios de este tipo: el "Vladimir Ilich Lenin", de Holguín; el "González Coro", de La Habana y el "Hermanos Ameijeiras", también de la capital. En el caso de los dos primeros, con iguales características que en el cienfueguero; el último, en tanto, se dedica solo a la "alta complejidad”, por haber sido pionero en aplicar tales procedimientos en el país y ofrece otras posibilidades, como la inyección intracitoplasmática de espermatozoides o la implantación de óvulos de una mujer en otra.
Entre las principales causas de infertilidad, la doctora  identifica los trastornos endocrinometabólicos, la endometriosis pélvica y enfermedades de transmisión sexual que dejan
huellas en las trompas.

COSA DE ¿DOS?

"Por regla general, cuando la mujer se autoachaca el problema, al hombre le cuesta participar del proceso, por eso esta es una consulta de pareja. Desde las primeras deben asistir los dos, ya sea de ella o de él la afectación. De todas maneras, involucra a los dos, porque si no están ambos: ¿cómo van a lograr el hijo?
“Sí se nota en algunos casos ese límite de es un asunto tuyo y no mío, pero una vez que uno les explica, el otro entiende y se implica. (...) El cubano  también  ha  adquirido  más cultura; antes no se acercaban ni a la puerta.
"Al principio están muy tensos. Por eso buscamos que haya privacidad. Son locales pequeños, pero cuando entran aquí, el personal no tiene  por  qué  comentar", apunta Rojas Quintana.
"Es un equipo multidisciplinario, muy profesional y dedicado. Esto depende de las menstruaciones de las mujeres y ¿cuándo cae la mujer con la menstruación? Cualquier día. Lo mismo tenemos trabajo los fines de semana, que empatas semanas y semanas y no puedes tener un diíta con la familia. No hay horario para detenerse a almorzar, ni para nada...".
Aquí laboran cuatro especialistas en Ginecobstetricia; una doctora en Laboratorio Clínico, la bióloga del equipo de reproducción asistida; cuatro licenciadas en Enfermería, tres en Laboratorio, y una en Psicología, además del informático, recepcionista, auxiliares de limpieza, administrador, etc.
Marilyn González Lima, licenciada en Psicología, juega un papel importante: "Cuando acuden al Centro se hace una evaluación psicológica integral de la pareja y de cada individuo. Insisto en la mujer porque suele ser más vulnerable, susceptible. En la mayoría de las ocasiones, ellas llegan ansiosas, frustradas, con baja autoestima, porque llevan años intentando concebir ese bebé y no lo logran.
"Se manejan tales síntomas con técnicas de relajación, de visualización. Propiciamos un ajuste de expectativas, pues a veces vienen seguras del éxito y, cuando no sucede, se frustran
y ¡sabe Dios cuántas cosas pueden pasarles por la mente!
"Ante  cualquier  alteración,  no  se inicia hasta que ellas no estén más equilibradas emocionalmente,  porque el proceso, por sí solo, ya genera ansiedad. Enfrentarán algo que no conocen. Se les explica, se hace el consentimiento informado y a partir de ahí se acompañan.
"De igual manera trabajo con los especialistas,  porque se sobrecargan, se estresan. Hacemos terapias grupales, pero también nos sentamos después de un día arduo y nos reímos de cosas sin importancia. Por lo menos pasamos un rato agradable y liberamos tensiones".
Carmen Quintero Caballero, enfermera poseedora de vastos saberes en el ámbito de la Maternidad (y la paternidad, pues ese campo está relacionado con traer niños al mundo)
describe su experiencia: "lo más difícil: tener que decirle a una pareja, a una familia, ‘no se puede’, por diferentes causas. Lo más bonito: muchos se van con la satisfacción de cumplir su sueño. A otros, aunque no lo cumplan, tratamos de encaminarlos hasta donde podamos. La mayor alegría que se vive aquí es que venga una y diga que está embarazada. Todo el mundo corre a ver el ’granito de arroz’, a sentir los latiditos... Tratamos de que nos salga bien, lo ha cemos con todo el amor del mundo".
No importa cuántos intervengan en su llegada al mundo; tampoco que no sea "francés". Un bebé en los brazos de sus padres, solo eso interesa. (Taylí Sánchez, de CINCO de Septiembre)

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