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Evas al Sur: blog de la mujer cienfueguera

Sesionará en Cienfuegos el II Evento Provincial “Vilma entre nosotros”

Sesionará en Cienfuegos el II Evento Provincial “Vilma entre nosotros”

 Por siempre Vilma dice el viento, las olas y la brisa en esta Isla ungida con su sabía valerosa. Por siempre Vilma en el canto y en las sierras, en los montes, en las calles, junto a los desposeídos, con las muchachas sonrientes porque con los labios acaricia la palabra: Mujer.
  “Vilma entre nosotros” es el evento que la Federación de Mujeres Cubanas y el Ministerio del Interior, en Cienfuegos, han querido desarrollar para recordar el 83 aniversario del natalicio de la Heroína de la clandestinidad, eterna combatiente del Ejército Rebelde y legendaria guerrillera del Tercer Frente Oriental Frank País.
  El sábado 6 de abril será el día del encuentro en la sede del MININT, donde los participantes mostrarán resultados de investigaciones, reflexiones y trabajos comunicativos, en los cuales la mujer constituye el tema central, sobre todo en su quehacer dentro del proceso revolucionario cubano; además, particularizarán en la vida y obra de Vilma Espín Guillois.
  Las temáticas principales del encuentro se centrarán en tres aspectos: la mujer en la Revolución, la salud y la defensa de la Patria; la Federación de Mujeres Cubanas y el futuro; y el impacto de la mujer en la sociedad cubana actual. (Mercedes CARO NODARSE)

Mujeres de Cienfuegos exponen su talento creador

Mujeres de Cienfuegos exponen su talento creador

  Muestras de la profusa inventiva femenina quedó expuesta durante el Evento de Mujeres Creadoras desarrollado en Cienfuegos en saludo al XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). La cita reunió a un número considerable de trabajadoras y jubiladas de los diferentes sindicatos de la provincia.
  De acuerdo con Alexis Delgado Esmoris, presidente de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) en la Perla del Sur, el jurado del certamen analizó más de 50 trabajos en las comisiones de Artesanía, Culinaria, Científica y Literatura, esta última añadida en dicha oportunidad por el amplio quehacer de las cienfuegueras en ese ámbito.
  Las afiliadas al sector de la Salud destacaron por su amplia participación, sobre todo por las investigaciones encaminadas a mejorar la calidad de vida de la población.
Impactó por la creatividad, las confecciones de collares con hilos especiales de la ingeniera Liliana Gómez Marcaida, perteneciente a la Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos, quien obtuvo el premio Relevante.
  También sobresalió entre las presentaciones, la de la ingeniera Frida García Bermúdez, especialista de Calidad en la Empresa Termoeléctrica Cienfuegos, debido a su aporte al control digitalizado de los documentos y procedimientos necesarios para la gestión de la calidad en el centro.
  En la opinión de Delgado Esmoris, tales eventos se perfeccionan cada año al sumar una cifra mayor de participantes y ampliar el panorama de las exposiciones. (Por Yudith Madrazo Sosa)

Una mujer entre verdes lazos

Una mujer entre verdes lazos

  La encontramos sin proponérnoslo. Sonriente, locuaz, se acercó al equipo del CINCO durante un recorrido por el lomerío de Cienfuegos. Bastaron pocas palabras para advertir en Sonia Hurtado Fernández esa vivacidad que anuncia un universo de vivencias y reflexiones a la espera de ser compartido en una amena conversación.
  "No me buscaban a mí, pero yo sí a ustedes; tengo asuntos interesantes por contar a la prensa", espetó con el desenfado propio de esta mujer, agrónoma, promotora cultural y sobre todo, eterna enamorada del verde imperante en el relieve accidentado que ha marcado sus días.
  Así supimos sobre su quehacer de "nunca acabar" en el asentamiento de Mayarí, de sus múltiples proyectos en pos de perpetuar la vida de los CDR y la FMC, rescatar segmentos de la historia cubana ligados a su localidad, fomentar valores universales en niños y jóvenes, o lograr una relación armónica de la población con el entorno.
  Usted es de profesión agrónoma y trabajó mucho tiempo como profesora. ¿Qué la impulsó a cambiar de actividad?
  "Lo hice por problemas de salud, míos y de una de mis hijas. Pasé a ser promotora cultural, hace más de cinco años, pero no abandono mi andar como docente. En las dos escuelas del asentamiento brindo constantemente mi aporte, pues pienso que cultura lo es todo.
  "Algunas personas creen que cultura es una lata, un palo y tres botellas de ron, pero no es así. Cuando yo visito, por ejemplo, la escuela de Mayarí con el propósito de acercarme al área cafetalera y saber cuáles son las afecciones de las plantas, eso también es cultura. Conversar un poco con los niños sobre los aspectos fundamentales de la educación formal, las actividades patrióticas, todo eso es cultura, y es cuanto hago".
  Muestra de su quehacer se palpa en el proyecto de formación vocacional diseñado para esos centros. ¿Respondía este a una necesidad de los educandos?
  "Sí. Tengo gran interés en el adiestramiento a nuevos agrónomos para las montañas, por la importancia de esta profesión para el desarrollo agrícola de la región. En mi opinión, embarrarse de suelo de vez en cuando no le resta prestigio a nadie, al contrario, cuando alguien con cierto nivel da el paso al frente, los demás lo siguen".
  Según su parecer, ¿cuáles son los problemas que todavía aquejan a la mujer del sector rural?
  "A mi modo de ver, urge rescatar las organizaciones a las cuales pertenecemos. Algunas se acercan a mí con el deseo de revitalizar la Federación y hoy estamos inmersas en esa tarea, porque realmente vale la pena. Otras dificultades se dan en los prejuicios y las conductas machistas aún imperantes en muchos hogares. Luchamos por eliminarlas, por convencer a las jóvenes sobre la necesidad de estudiar y corregir cierta tendencia a convertirse desde los quince años en amas de casa, por fomentar su educación sexual y responsabilidad dentro de la familia".
  Usted es una persona muy ocupada, lo percibo. Pero en su escaso tiempo libre, ¿qué le gusta hacer?
  "Bueno, en esos ratos yo me ‘escondo’ en casa con mis libros. Son momentos de autopreparación, pues como dije antes, cultura es todo y me gusta tener nociones sobre los temas a tratar en determinado momento. No pocas personas me consultan acerca del cultivo de flores, plantas ornamentales u otras especies, y para darles una respuesta acertada debo estar instruida".
  Cada vereda, plantación o inmueble en Mayarí conoce del bregar de Sonia por la zona a lo largo de más de cuatro décadas. No en balde se llama a sí misma "montuna", pues aunque ha tenido la oportunidad de mudarse a la región urbana prefiere permanecer allá, cerca de las nubes y alejada de la agitación citadina. "El color verde me encanta y el clima de aquí es muy agradable. Me ocurre un tanto como a la cebolla de la adivinanza, que dice: ’en el campo me crié, metida entre verdes lazos’. Para mí todo acá arriba es especial", asegura. (Por Yudith Madrazo Sosa)

Mujeres dentro de la marea verdeolivo

Mujeres dentro de la marea verdeolivo

Yanisleidy Bernal Crespo se insertó de manera voluntaria al Servicio Militar Activo.

   Alguien pudiera quedarse boquiabierto ante la presencia voluntaria de mujeres en el Servicio Militar Activo, pero las nueve féminas incorporadas al período de “previa” en el Centro de Preparación Básica del Nuevo Soldado en Cienfuegos, corroboran la pujanza de las cubanas y catapultan la alternativa militar como una de las opciones viables para las muchachas.
  Así piensa Yanisleidy Bernal Crespo, quien a los 18 años decidió enrumbar su vida vestida de verde y con aspiraciones de convertirse en una oficial de la Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). “Hemos aprendido bastante y para decirte la verdad no me cuesta trabajo adaptarme a esta rutina porque me gusta, estoy feliz de estar aquí. Además, los varones nos respetan y ayudan en todo momento”, aseguró Bernal Crespo.
  Ellas tienen su cuarto independiente y cuentan con la privacidad y comodidades vitales para una mujer. No reciben el mismo tratamiento de los hombres, aunque no significa que sean débiles, refirió el mayor Yuri Hurtado Abelarde, director de la escuela para los reclutas.   
  Algunas de las oficiales o sargentos en el propio centro u otras unidades de la provincia, resultaron del paso voluntario por el Servicio. Así encontraron la manera de enrumbarse profesionalmente y desmoronar una vez más el estigma sobre el sexo débil. (Por Alexis Pires)

Una tormenta "política" por un triángulo de "amor"

Eso es lo que hicieron las llamadas Damas de Blanco, e insisto que de Verde, pues solo son capaces de moverse por los dividendos que ese "color" les ofrece. Hace unos días una gran campaña se orquestaba en el imperio a partir de una "supuesta" agresión a una joven de Cienfuegos porque "defendió a las damas de blanco". El video que les muestro aclara, en voz de la joven víctima -victimizada además por sus familiares que pertenecen al susodicho grupúsculo contrarrevolucionario y mercenario- desmiente las palabras que las llamadas "damas" le han hecho decir. Las declaraciones inciales, tomadas mucho antes de que circulara la campaña de desinformación sobre el hecho, solo advierten de un "triángulo amoroso" entre la víctima, su victimaria y el novio de ambas. Nada, amigas y amigos, un hecho "común" y sin ningún matiz político ha sido utilizado una vez más para desacreditar a Cuba.

Ni invisibles ni olvidadas

Ni invisibles ni olvidadas

Por Mercedes CARO NODARSE

  “Yo toqué fondo (…)”, comenta Isabel. Tiene la voz entrecortada y en sus ojos afloran las lágrimas. “En 2003 sufrí un trauma psicológico -explica. Fue cuando mi hija salió del país y yo, después de largas décadas de labor, me jubilé…; resultó tal cual lo imaginé y sentí cómo la casa se me venía encima; entonces perdí por completo el sentido de la existencia, (…) busqué la ayuda de una especialista.
  “Por aquellos días mi otra hija, médica, me dijo: ‘mami, tu vida necesita dar un giro, ¡tienes que ponerte a hacer algo!’”. Así lo hizo Isabel González López, residente en Cienfuegos, quien narra el acontecer de sus primeros tiempos de jubilación y de ausencias, sobre todo de las personas queridas.
  Con frecuencia, cuando se alcanza la edad de retiro laboral, afloran dos sentimientos en la mente: por un lado, representa la convicción de la vejez; y por otro, la noción de que se ha dejado para siempre la vida útil o productiva.
  Una buena parte de ellos asume esta etapa como la oportunidad de reencontrarse, emprender tareas para las cuales antes no tuvieron tiempo, o servir a la sociedad desde otras formas de participación. Sin embargo, no pocos sienten el suelo hundirse bajo sus pies cuando les llega ese momento, visto como un período proclive al estrés, el aislamiento o el ocio.
  ¿Qué hacer ante tales circunstancias? ¿Dejarse vencer por el desánimo? Lo mejor resulta encontrar alternativas con las cuales explotar las capacidades físicas y mentales. A la sazón, aparecen -y no como arte de magia- proyectos comunitarios capaces de fortalecer las estructuras y el poder local, a partir de la estimulación de una participación ciudadana y del logro de acciones integradas a nivel de procesos de producción y reproducción de la vida cotidiana en la dimensión local.
  Encaminarse por esta vereda fue la decisión de varias jubiladas residentes en la zona de Pastorita, en la Perla del Sur, quienes en 2003 dieron forma al Proyecto Esperanza de la Comunidad, auspiciado por la Asociación Cubana de Artesanos Artistas(ACAA), al cual Isabel llegó un día para quedarse.
  “Una noche observé en la televisión un documental donde confeccionaban muñecos. Al amanecer ya era otra persona. Había decidido dedicarme a hacer muñecas negras (…) y se las mostré a Sara Triana, quien ya agrupaba a las integrantes del Proyecto”, rememora la protagonista de esta historia.
  “La nueva actividad me infundió aliento, descubrí dentro de mí el gusto por hacerlas, aunque mis manos eran torpes. Siempre agradeceré el apoyo de   Sara, quien me instaba a seguir. Poco a poco fui mejorando mis producciones, hasta que en un evento de Mujer Creadora, realizado en mi antiguo centro de trabajo, obtuve el primer premio. Formar parte de este grupo me devolvió el sentido de la vida, he aprendido que los reveses han de aceptarse tanto como las victorias. Uno debe poner de su parte y continuar adelante”, acota Isabel.

“PASTORITA” TIENE SU GUARAREY…

  La comunidad resulta esa congregación organizada de personas las cuales se perciben como una unidad social y cuyos miembros participan de algún rasgo, interés, objetivo, función u otro elemento común -de ahí el término-, con conciencia de pertenencia o no, situadas en una determinada área geográfica (urbana o rural) donde interaccionan.
  En esa búsqueda de acciones comunes andaba Sara Triana Triana, cuyo nombre va ligado al de la agrupación de Pastorita. No recuerda quiénes o cuándo la nombraron su “responsable”, pero un detalle es cierto: si hoy existe se debe a la iniciativa suya y de otras que la acompañaron en el empeño, como Libia López, una mujer dada a la actividad constante y al quehacer artesanal, con esa motivación que la incita a movilizar el imaginario y crear desde la propia espiritualidad, como una manera de elevar la calidad de vida.
  Sara se encarga en lo fundamental de coordinar las actividades, exposiciones y talleres. “Comenzamos siete en la casa de Alicia, y hoy ya sumamos 35. Aquí se aprende de corte y costura, tejido, bordado, muñequería y parchwork (trabajo de costura realizado con telas de distintos colores, combinadas, para conformar diferentes figuras); (…) las clases tienen la intención de preservar y socializar el ejercicio artesanal, heredado de la tradición francesa y española, y son impartidas por cada una de nosotras, quienes transmitimos ese caudal de conocimientos acerca de las manualidades -adquiridos a través de los años-, por ello nos hemos convertido en las ‘maestras’ de muchas otras mujeres”, explica.
  “Diseñamos, incluso, temáticas para niñas y niños. Algunas compañeras han dado clases a las pequeñas de la comunidad, hubo grupos de hasta 24. Lo que sí nos falta es la incorporación del sexo masculino, y no porque renunciemos a su presencia, nos gustaría su incorporación, pues de alguna manera ampliaríamos los objetivos de esta ‘empresa’”, argumenta.
  Juana Bárbara Suárez Francia era integrante del Proyecto aun antes de retirarse. De pequeña confeccionaba muñecas de trapo de manera empírica, pero al conocer de los talleres auspiciados por la agrupación resolvió un buen día asistir, con vistas a añadir conocimientos técnicos a lo que antes hacía por intuición.
  “También concurrí a diferentes cursos ofrecidos por la ACAA hasta crear mi propio estilo. Hago de todo, pero mi fuerte son los muñecos de soga”, argumenta. En su opinión, la existencia del “Esperanza” marca una diferencia en la comunidad, pues quienes se agrupan en él son personas muy unidas entre sí. Somos un solo equipo, nos ayudamos mutuamente. Me siento muy bien y agradezco mucho pertenecer al grupo -asegura Juana. Esta es mi válvula de escape, cuando me pongo a trabajar en la muñequería hasta me olvido de mis problemas”.
  La cultura, como proceso inherente a la dinámica de los grupos, tiene una base histórica, una gestión y evolución propia, la cual se manifiesta a través de múltiples expresiones y en diversos ámbitos de la vida social. Cada comunidad es creadora de una identidad, generada en un proceso espontáneo como respuesta, no necesariamente consciente, a la solución de las necesidades de desarrollo, planteadas por una población determinada.
  “Se torna imprescindible defender los valores, las especificidades y tipicidades territoriales y sociales, lo auténtico y común de los grupos humanos y comunidades, las tradiciones, modos de vida y rasgos autóctonos; en esa batalla tiene un lugar especial la gestión sociocultural realizada en las localidades”, opina María Antonia Cardoso Sarduy, profesora jubilada de Educación, a la cual le dedicó más de 40 años impartiendo Historia. Con la Universalización decidió incorporarse y dar sus aportes en la “Carlos Rafael Rodríguez”.
  “Mira… abandonar esa vorágine y encontrarme dentro de la casa me hizo sentir sola (…) Sara me llamó y comentó cómo Libia quería hacer un proyecto con jubiladas. Fue la manera de sustituir ese hábito de la enseñanza constante y la preservación de aquello a lo cual le dediqué mi vida: esos valores de la historia y la cultura que no debemos olvidar.
  “Somos mayores de 60 años, jubiladas, con intereses específicos, sobre todo de sentirnos útiles, de sacar de muy dentro esa ‘artista o artesana’ y mostrar nuestras capacidades creadoras -acota la ‘profe’. He participado en varios encuentros de mujeres creadoras, convocados por la FMC y la ACAA y realizado muchísimas exposiciones. La primera de ellas fue, precisamente, en la Universidad y resultó muy placentera. Con la incorporación a esta experiencia nos hemos llenado de vida otra vez”.
  Dinorah Peña Suárez, maestra y directora por largo tiempo en la Educación de Adultos, dice haber perdido la cuenta de cuando se jubiló, y con sus ya 85 años se dedica al tejido, lo mismo a crochet, con dos agujas (…), aunque reconoce su gusto por el bordado a mano. Marta Serra, experta en la artesanía de tapices con la técnica de parchwork (parche) le dijo adiós a su profesión como química de la Empresa de Fertilizantes desde hace una década: “realmente la jubilación se nos hace difícil, para eso hay que estar preparado, (…) te embargan temores, porque a partir de entonces no serás útil a los demás; infieres la considerable baja de la ‘economía doméstica’, es como si te apartaras de todo para enclaustrarte dentro de la casa, realizar las tareas asignadas durante años, esos roles con los cuales fuimos encasilladas a través de los siglos, dado en lo fundamental por esa cultura patriarcal de más de 500 años”.
  María Herrera Pires, dicho así no nos resulta conocida, sin embargo cuando aflora el “Mari Piri”, enseguida la relacionas con sus muñecas bailarinas. Esta médica especialista en I Grado de Anestesiología, Rehabilitación y Clínica del Dolor y con una subespecialidad en Pediatría reconoce que “la jubilación se convierte en un trauma -hay descritos varios de ellos en la bibliografía médica.   Cuando las personas van a enfrentarla las embargan muchos miedos, abandonan una vida socialmente provechosa y útil. De ahí la necesidad de estar preparados para cuando llegado este momento, lo aprecien como una nueva etapa en la vida en la cual realizarán cosas que un día aplazaron por esos mismos compromisos laborales”, acota.
  Por ello el Proyecto Esperanza de la Comunidad resulta alternativa viable para hacer de las mujeres jubiladas personas más útiles e imprescindibles, soñadoras, creadoras, preservadoras de identidades y de sagrados valores. (Coautoría Yudith MADRAZO SOSA)

Una hora de solidaridad mundial por la No violencia

Una hora de solidaridad mundial por la No violencia

Por Mercedes CARO NODARSE

    Justo cuando el sol se empeña en ser más fuerte llegó el abrazo de solidaridad entre las mujeres y hombres de Cienfuegos, quienes en franco desafío a los rayos del Astro Rey, gritaron en una sola voz No a la violencia, ya sea contra la mujer, los niños, los pueblos en general. Y es que no podía ser de otra manera.
 Al reclamo de la organización internacional Marcha Mundial de Mujeres (MMM), fundada el 1998, hoy 10 de diciembre, toda Cuba se sumó a la jornada global “24 horas de solidaridad femenina”, en la cual cada país efectuaría, siempre al mediodía y por una hora, según sus husos horarios, el reclamo a la libertad, solidaridad, justicia, paz e igualdad.
  Nuevamente fue el Parque Martí, escenario histórico de los acontecimientos del 5 de Septiembre de 1957, el sitio de congregación y donde confluyeron varias generaciones para exigir una vez el cese de los actos de hostigamiento a la Isla y del bloqueo económico, político y financiero que desde hace más de 50 años imponen los Estados Unidos; la libertad de los cinco cubanos antiterroristas presos en el imperio, y el respeto de los derechos de la Mujer y los niños.
 La MMM constituye un movimiento internacional que aglutina a grupos y organizaciones para trabajar juntos en la eliminación de las causas de la pobreza y la violencia, las formas de desigualdad y discriminación de las mujeres. Por eso las campesinas, abogadas, médicas, estudiantes, trabajadoras, dirigentes juveniles expusieron en el “Martí” sus ideas para alcanzar un mundo de paz en lo que fue, sin dudas, la hora de la solidaridad universal por la No violencia.

Cienfuegos está de luto, aunque: Teresita Chepe se queda...

Cienfuegos está de luto, aunque: Teresita Chepe se queda...

   Domingo 4 de Noviembre de 2012. El teléfono timbra. Descuelgo. Es Alberto Vega Falcón. El mensaje es breve: “Me llamó ahora mismo Ariel Fernández, Teresita Chepe acaba de morir”. Lo primero que digo es: “¡Dios mío!”.
  Teresita Chepe Rodríguez hubiera sido la indiscutible personalidad cienfueguera que es aún si no hubiera conocido a Lázaro García Gil, igual que Lázaro lo hubiera sido sin Teresita, pero sin dudas ese magnetismo que los unió no puede ser algo de este mundo. Me da por creer en cualquier deidad, sea de cualquier tipo, pero algo sobrenatural debe haber puesto su mano para que estos dos seres hubieran coincidido en el mismo espacio y lugar.
  Teresita fue una investigadora sagaz, incisiva, inquieta y por supuesto, apasionada. Más que hablar de sus aportes ahora me gustaría re leerme sus libros, sus ponencias, sus contribuciones imprescindibles sobre lugares y hechos de esta ciudad a la que tanto amó y por supuesto, recomendarles a quienes lean estas palabras que también lo hagan.
  Me imagino el dolor de su familia, sobre todo de Lázaro, me imagino el dolor de sus grandes compañeros de siempre como Iran Millán, Mary Loly, David Soler… me imagino el silencio del Terry a quien ella dedicó tantas horas de estudio. Ella no llega siquiera ni a la tercera edad, se nos va con 58 años, pero… ¿se nos va?. Vuelvo a leer lo que he escrito y veo en el segundo párrafo que escribí “la personalidad cienfueguera que es …”.
  No escribí que fue. Entonces es que no se nos va. La gente como ella, se queda. En una de nuestras últimas conversaciones, en la Peña del Ateneo, antes de que Lázaro presentara ese pedacito maravilloso de sábado, que me contó que su nieto le había preguntado: - ¿Abuelita es muy malo llegar a viejo? Y ella le respondió: - No hijo, lo malo es no llegar. Realmente ella no llega a la tercera edad, se nos va con 58 años, pero… ¿se nos va?. Vuelvo a leer lo que he escrito y veo en el segundo párrafo que escribí “la personalidad cienfueguera que es …”. No escribí que fue. Entonces es que no se nos va. La gente como ella, se queda. (Fabio Bosch, de Radio Ciudad del Mar, Cienfuegos)