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Evas al Sur: blog de la mujer cienfueguera

Mujeres de Cienfuegos por la liberación de los CINCO

Mujeres de Cienfuegos por la liberación de los CINCO

  No son pocas las personas que en el mundo se suman al rechazo internacional al bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba. Así lo ha confirmado año tras año el respaldo abrumador de la mayoría de los países al informe "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba" presentado por la Isla ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
  El documento del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano este 2011, recoge cómo cada día crece la oposición a escala mundial a esa política ilegal e inhumana, la cual intenta ahogar en un mar de penurias a la ínsula caribeña. Incluso en la propia nación norteña, muchas voces se alzan con la finalidad de llamar a la cordura y poner fin a la cruel medida, causante de incontables daños económicos y sociales al pueblo cubano.
  Desde EE.UU., importantes personalidades civiles, militares, legisladores, medios de prensa, organizaciones no gubernamentales e instituciones académicas, en los últimos tiempos han reconocido el fracaso de la política hostil, y apoyado los proyectos de ley para permitir viajes de los norteamericanos a la Isla o la normalización de las relaciones bilaterales, así como llamado a levantar el bloqueo.
  De acuerdo con el Informe, el 21 de abril de 2010, John Tanner, presidente del Subcomité de Comercio del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes del Congreso, en una audiencia sobre Cuba, afirmó que el dictamen ha fracasado en sus objetivos y cerrado el mercado cubano a los trabajadores, granjeros y negocios norteamericanos, mientras añadió: "...se necesita hacer más y es hora de expandir los intereses económicos de los Estados Unidos".
  Otra manifestación de repudio protagonizó el expresidente James Carter, en declaraciones a Radio Catalunya, donde solicitó al presidente Barack Obama el levantamiento del embargo, por considerarlo "contraproducente" y agregó: "No apruebo las sanciones en contra de la gente de ningún país".
  También el pasado 30 de marzo, en entrevista televisiva durante su segunda visita a la Mayor de las Antillas, expresó su esperanza en un desarrollo futuro del comercio y los viajes entre ambos países y la suspensión total de la ilegal e inhumana política, la cual consideró "una opresión para el pueblo cubano".
  "(...) la mayoría de los cubanos desean que existan relaciones normales con Estados Unidos, y la gran mayoría de los norteamericanos también desean que existan relaciones normales con Cuba. (...). Considero que en los últimos años ha habido algunos progresos porque, incluso, la opinión pública dentro de los círculos de Miami y de los cubanoamericanos, incluso, los más jóvenes dentro de esa comunidad desean que se levante este bloqueo económico y tener oportunidades normales para poder viajar en ambas direcciones: de Estados Unidos a Cuba y de Cuba a Estados Unidos, esto es un cambio (...)", agregó Carter.
  Junto a esas voces de solidaridad se alzaron también los reclamos del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), al reiterar, en la Declaración Final de la Conferencia Ministerial que sesionó en Indonesia, el llamado al gobierno de EE.UU. a poner fin esa medida unilateral y contraria a la Carta de las Naciones Unidas.
  Mañana martes, una vez más la Isla presentará ante el mundo el reclamo de colocar punto final a esa política contraria al derecho internacional y al principio de vecindad. Una vez más el mundo militará con Cuba en su justa demanda.

La liberación de René González e Ileana Ros-Lehtinen: La Terrorista

La liberación de René González e Ileana Ros-Lehtinen: La Terrorista

  Luego de 13 años de injusta prisión salió en la madrugada de este viernes de la cárcel federal de Marianna, en la Florida, René  González Schwerert, uno de los conocidos Cinco Cubanos que se infiltraron en pandillas terroristas de Miami para evitar sus fechorías, hecho por el que fueron condenados allí a diferentes duras penas de privación de libertad.
  Desde entonces, sin pruebas y a continuación de juicios repletos de irregularidades que incluyeron la ausencia de pruebas concretas, la maquinaria propagandística de Washington y Miami les endilgó el titulo de “espías”, más otras truculentas actuaciones.
  Meses atrás se reveló que periódicos como El Nuevo Herald y Diario Las Américas recibieron fabulosas cifras de dinero por calumniar a los Cinco antes y durante los juicios que les impusieron en Miami, con el objetivo de influir en el desenlace de tal proceso.
  Asimismo hicieron llegar gruesas cantidades a una parte de sus reporteros y comentaristas. Uno solo de ellos, Ariel Remos, fue premiado con 252 325 dólares. Tal acusación no pudo ser negada por los afectados.
  Ahora, cuando se produjo la salida a la calle de González Schwerert, otra vez la congresista norteamericana Ileana Ros-Lehtinen dio la nota  más notoria al justificar implícitamente la necesidad de matarlo.
El diario The Miami Herald dijo el lunes pasado que la señora Lehtinen acusó a René de ser un “enemigo de América” (Estados Unidos), con “sangre americana en sus manos”)
  El Comité Nacional Por la Liberación de los Cinco en ese país afirmó en una declaración que, si el gobierno de Washington hubiese considerado realmente que estos hombres fuesen una verdadera amenaza para la seguridad de Estados Unidos “hubieran embarcado a René de regreso a Cuba en el primer avión que saliera”.
  Y en otra parte la declaración señala: René y sus hermanos Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero y Ramón Labañino, “pueden estar orgullosos de que ellos vinieron a Estados Unidos desarmados y arriesgando sus vidas”, para combatir ese flagelo.
  Es a uno de ellos, René, a quien hace horas la presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos llamó casi abiertamente a ultimarlo.
  No extraña, porque los antecedentes de Ileana la identifican plenamente con el mundo del hampa. Su padre, Enrique Ros Pérez, fue un íntimo amigo del connotado terrorista Orlando Bosch Avila, tanto, que luego de la invasión mercenaria por Playa Girón, en abril de 1961, escribió un libro donde interpretó ese hecho a su manera y confió la redacción del prólogo a Bosch.
  El 12 de octubre de 2010, Ileana y su padre fueron aún más lejos cuando le organizaron un ruidoso homenaje a Bosch Avila en Miami, al que asistieron los más encopetados cabecillas del mundo de la delincuencia política allí radicada.
Aunque el símbolo más alto de ese comportamiento radica en la asombrosa inclusión que hizo de la liberación del terrorista Orlando Bosch Avila en su programa electoral de 1988, sin embargo hay otros ejemplos que lo demuestran.
  Por ejemplo, durante la administración de George Bush (padre) ella gestionó la entrega de tres aviones tipo O-2, versión militar del Cessna, propiedad de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, para el titulado grupo Hermanos al Rescate, que tenía como jefe a José Basulto y se dedicaba a ejecutar provocaciones contra Cuba.
  El 8 de julio de 1996, Ileana envió una carta a Rodolfo Frómeta, jefe de la banda terrorista Comandos F-4, y lo exhortó a mantener sus acciones contra Cuba. Dos años después, el 29 de febrero de 2008, Frómeta afirmó en el  programa radial La Noche y Usted, de Miami: “Esa gente no va a entregar el poder, a esa gente hay que matarla”.
Durante aquel período, en el programa Today, de la NBC, Ros-Lehtinen amplió su llamado a las agresiones contra La Habana.
  Cuando el entrevistador, Bryant Gumbel, dijo que la mayoría de los estadounidenses no ve a Cuba como una amenaza, ella le respondió: “¿Cuàl fue la amenaza antes de la invasión a Panamá? ¿Acaso pensamos que el ejército de Manuel Noriega nos iba a invadir? ¿Y que fue la amenaza en la guerra del Golfo Pérsico? ¿Iban a enviar a sus aviones a invadirnos? No hubo amenazas –y sin embargo- tomamos medidas enérgicas”, concluyó Ileana.
  En marzo de 2006 durante una entrevista realizada en su oficina del Congreso ella declaró: “Apruebo la posibilidad de ver a alguien asesinar a Fidel Castro”. Tal expresión figuró en el documental británico 638 Ways to kill Castro (638 Formas de matar a Castro). Después la Legisladora, entonces vicepresidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, añadió: “Hace años que digo esto y no tengo ninguna vergüenza de mis palabras”.
  Más tarde, el 6 de abril de 2008, se le vio en una reunión pública citada en Miami por conocidas facciones ultraderechistas adictas a la violencia, donde sobresalió la presencia del terrorista Luis Posada Carriles, aclamado por la congresista y por el resto de los asistentes.
  Al igual que Ileana se convirtió en la más fuerte defensora del terrorista continental Orlando Bosch Âvila, también se colocò junto a otro del mismo linaje, Valentin Hernández, condenado por asesinar a un delincuente de igual categoría, Luciano Nieves, así como reclama la liberación de Eduardo Arocena, jefe de la banda OMEGA 7, autor de numerosos atentados.
  A fines del año 2010 hubo una animada concentración de enemigos de Cuba en “La Peña de El Versalles”, frente al restaurante del mismo nombre en la Calle 8 de Miami. El asunto más importante en el orden del día era la creación del Fondo Legal Luis Posada Carriles, que tendría a su cargo recaudar nuevos fondos para defenderlo en el juicio de El Paso, Texas, donde autoridades norteamericanas lo acusaban de todo, menos de terrorista.
  Como Presidenta de Honor de esa curiosa cruzada fue elegida la entonces recién nombrada Jefa del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen.
  La misma que ahora con mal disimulada intención trató de justificar los móviles de una acción violenta contra el antiterrorista cubano René González, quien permaneció trece años en prisión debido a su recia lucha contra ese flagelo.

Sobre la cuerda del dolor

Sobre la cuerda del dolor

 Hay unos ojos tiernos que la siguen por toda la casa. Pocas veces la descubren riendo, y muchas otras tratan de cerrar los párpados para no verla llorar: en el cuarto, en la sala, por detrás del colchón…
  Incluso la han escuchado hablando con los recuerdos. Aún con la misma tristeza tatuada en el iris, han visto cómo el dolor le saja por dentro cada espacio y cómo el tiempo no calma el desespero de la ausencia. Hay unos ojos tiernos, siempre en vela y con flores a la diestra, que cuelgan de la pared inicial  en el hogar de Aida Domínguez Sarría.
  El retrato de su hijo me hizo detenerme en seco: me fue difícil hablar, mucho más, preguntar. Allí estaba Eusebio Sánchez, allí ha estado desde hace 35 años, desde que Posada Carriles, Orlando Bosch, Freddy Lugo y Hernán Ricardo tramaron el crimen de Barbados y colocaran dos bombas en el avión donde venía.
  Lo recuerda Aida con un nudo inmenso en la garganta. Cuenta que desde pequeño fue un niño muy activo, porque le gustaba bailar, practicar deportes y se vinculó muy temprano a actividades de las organizaciones estudiantiles donde militaba. Un curso de controlador de vuelo lo habilitó como trabajador del aeropuerto en Cienfuegos. Tiempo después, se trasladó a La Habana y obtuvo un puesto de sobrecargo internacional en Cubana de Aviación.
  "Siempre que él volaba -rememora Aida- me decía: ’Mami, nosotros sabemos que detrás de nosotros anda personal de la CIA’. Y mira, finalmente fueron ellos los que pusieron la bomba". El 6 de octubre de 1976, en pleno vuelo y cuando acababan de despegar del aeropuerto de Barbados, 73 pasajeros, entre ellos Eusebio, perdieron la vida.
  "Yo estaba haciendo un trabajo de la Federación en el reparto de La Juanita. Entonces escuché algunos comentarios sobre un avión que se había estrellado, pero nunca pensé que él viniera en ese vuelo, que fuera mi hijo. Al llegar a la casa me llamó la esposa de Eusebio y me dijo: ’Aida, hay noticias de que pusieron una bomba en un vuelo de Cubana. No sé si ahí venía Eusebito; después yo te llamo’. A los diez minutos volvió a sonar el teléfono y lo cogió mi esposo. Yo levanté una extensión y escuché cuando dijeron: ’En ese vuelo venía Eusebio. ¡Mira a ver cómo se lo dices a Aida para que no se afecte demasiado!’".
  Es difícil hablar con el dolor martillando la piel. Es duro cuando se acerca la fecha, la hora de la masacre: "Imagínate, aquello fue mortal para mí. Enseguida la casa se me llenó de personas; todo fue muy duro. Luego partimos hacia La Habana, para el homenaje que realizarían allá. Ese hecho me causó muchas heridas. No podía dejar de pensar en mi hijo, en que murió quemado y sin poder defenderse.
  "Cuando llegamos a Cienfuegos nos dieron muchas muestras de solidaridad. En el bulevar hicieron una larga fila para firmar el libro de condolencias a favor de Eusebio.
  Muestras solidarias del pueblo de Cienfuegos luego del acto terrorista. / Foto: Cortesía de la familia"Desde que él murió, cada noche al acostarme lo hago pensando en ese momento, en cómo sucedió todo, en las demás madres que también perdieron a sus hijos, y en Posada Carriles que aún se pasea libre por las calles".
  El 7 de octubre de 1976 Eusebio Sánchez Domínguez cumpliría 25 años, pero la muerte lo sorprendió justo el día anterior. Quedó una esposa, una hija, padres y hermanos con un vacío enorme en el medio del pecho, con un dolor que no sanará ni después de la calma.
  Aida no olvida las últimas palabras. "Antes de volar aquella vez, Eusebito me dijo: ’Mami, ahora cuando yo regrese de este viaje voy a ir a Cienfuegos a verte’".

Reclaman libertad y regreso a Cuba del antiterrorista René González

Reclaman libertad y regreso a Cuba del antiterrorista René González

  La Habana, 5 oct (PL).- Familiares y amigos del mundo esperan la salida de la cárcel pasado mañana de René González Sehwerer, uno de los cinco antiterroristas cubanos presos injustamente en Estados Unidos, y exigen su regreso a la nación caribeña. El padre y el hermano del luchador ya están en territorio norteamericano mientras las dos hijas partirán próximamente hacia allá, confirmó la víspera su madre, Irma Sehwerert, quien espera la visa para viajar al encuentro con el primogénito.
  René saldrá de prisión, pero está obligado a permanecer en Estados Unidos para cumplir tres años de libertad supervisada como estableció su sentencia hace casi 10 años.
  La jueza Joan Lenard, del Distrito Sur de Florida, rechazó el pasado 16 de septiembre la moción presentada por el antiterrorista, en la cual solicita viajar a Cuba y residir aquí en lugar de cumplir una condena considerada por juristas como un castigo adicional.
  A juicio del abogado Richard Klugh, negarle a René el derecho de reunirse con su familia después de cumplir el encierro es una "decisión sin precedentes" en la historia estadounidense.
  Para Gloria La Riva, coordinadora del estadounidense Comité Nacional para la Libertad de los Cinco, como son conocidos René, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González y Ramón Labañino, desde el próximo 7 de octubre la gente conocerá más del caso.
  La activista manifestó que la excarcelación del antiterrorista cubano multiplicará en Estados Unidos las acciones a favor de esos luchadores, quienes fueron detenidos el 12 de septiembre de 1998 cuando monitoreaban las acciones de grupos anticubanos asentados en Florida.
  En un juicio en la ciudad de Miami hace casi una década, y pese a la declarada inocencia y el testimonio a su favor de altos funcionarios y oficiales norteamericanos, los cubanos fueron condenados a penas que llegan hasta doble cadena perpetua más 15 años de cárcel.
  Diversas voces en el mundo han alertado del peligro que representa para René permanecer en suelo estadounidense por la presencia allí de terroristas como Luis Posada Carrilles, responsable de la voladura de un avión cubano en 1976 en la cual murieron 73 personas.

35 años de una injusticia

35 años de una injusticia

El crimen de Barbados en la memoria

  El 6 de octubre de 1976 una aeronave de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo cayó al mar frente a las costas de Barbados, víctima de un atentado organizado por los terroristas Luis Posada Carriles y Orlando Bosch.
  “…Tenemos una explosión a bordo, estamos descendiendo inmediatamente…Tenemos fuego a bordo.” Ese fue el escalofriante llamado de auxilio del comandante del vuelo CU-455, Wilfredo Pérez, a la torre de control del aeropuerto internacional barbadense, a las 13.24 hora local.
  El piloto hacía lo imposible para mantener en el aire al DC-8 a pesar del boquete abierto en su fuselaje por la detonación. Su propósito era retornar cuanto antes al lugar de donde había partido, hacía unos 10 minutos, con otros 56 cubanos, 11 guyaneses y cinco coreanos con destino a Kingston, Jamaica, en ruta hacia La Habana.
  Las autoridades aeroportuarias autorizaron el aterrizaje y pusieron en marcha los mecanismos de emergencia para situaciones de esa naturaleza. La distancia entre la nave y la pista se acortaba cuando a las 13.25 se produjo otro estallido y el llamado desesperado del copiloto a su jefe a quien advertía “…eso es peor, pégate al agua Felo, pégate al agua…”.
  A partir de ese momento todo esfuerzo fue inútil y el CUT-1201, fuera de control, empinó bruscamente su nariz como si se negara a aceptar lo inevitable antes de penetrar en las profundidades del mar.
  Al menos así me lo contó al día siguiente un salvavidas en la playa Paraíso, próxima al lugar del siniestro, a quien le llamó la atención el avión por el rápido descenso y la estela de humo que emanaba de su fuselaje.
  El atentado terrorista conmocionó a los barbadenses quienes, con su proverbial hospitalidad, nos manifestaban constantemente su solidaridad y nos colmaban de atenciones para facilitar nuestro trabajo en momentos de tanta amargura.
  La pequeña isla caribeña, conocida mundialmente por sus atractivos como destino turístico, se convirtió súbitamente en el escenario de uno de los crímenes más atroces en la historia de la aeronaútica civil contra un avión comercial en pleno vuelo.
  Mientras esto sucedía en Barbados, las autoridades policiales de la vecina Trinidad Tobago interrogaban a los venezolanos Freddy Lugo y Hernán Ricardo, quienes confesaron ser los autores materiales del hecho cumpliendo órdenes de los terroristas de origen cubano Posada y Bosch.
  Ricardo trabajaba en una agencia privada de seguridad propiedad de Posada en Caracas y Lugo se dedicaba a la fotografía.
  Con los vuelos 454 y 455, respectivamente, Cubana de Aviación cubría la ruta de ida y regreso La Habana-Kingston-Bridgetown-Puerto España-Georgetown, con una frecuencia semanal primero y quincenal después.
  Aquel miércoles 6 de octubre de 1976 el vuelo partió de Georgetown y a las 11.03 arribó a Puerto España donde los victimarios aguardaban su presa con sendas cargas del explosivo C-4 camufladas en un tubo de pasta dental y en una cámara fotográfica.
  Alrededor de una hora después, el CU-455 despegó con rumbo a Barbados. Hernán Ricardo viajaba con un pasaporte falso a nombre de José Vázquez García y Freddy Lugo lo hacía con el suyo. Ambos se ubicaron en la sección central de la cabina de pasajeros donde colocaron una de las cargas y la otra en el baño trasero.
  Al llegar a Bridgetown se hospedaron en un hotel desde donde llamaron a Caracas para informar a Posada y a Bosch los resultados de la operación. Poco antes de la medianoche abordaron un vuelo de la aerolínea BWIA para regresar a Puerto España donde fueron arrestados.
  Una semana después, las autoridades venezolanas detuvieron a Posada y Bosch en Caracas, donde los cuatro fueron sometidos a un prolongado y tortuoso proceso judicial en el cual Ricardo y Lugo recibieron sentencias de 20 años de prisión, el 8 de agosto de 1985.
  Bosch fue absuelto y puesto en libertad en 1987 a pesar de las evidencias en su contra y con la complicidad de la mafia cubanoamericana y figuras de la ultraderecha política estadounidense se radicó en Miami.
  En 1990 el entonces presidente George Bush padre, eximió a Bosch de todos los cargos relacionados con el sistema judicial de Estados Unidos y de hecho autorizó su permanencia en ese país, a pesar de su abultado expediente de acciones terroristas dentro y fuera del territorio norteamericano.
  Posada escapó de una prisión venezolana el 18 de agosto de 1985 con el apoyo de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) antes del veredicto judicial y reapareció poco después en El Salvador al servicio del gobierno de Estados Unidos en el tráfico de drogas para el suministro de armas a la contra nicaragüense.
  A partir de ahí continuó su larga historia de acciones terroristas, incluyendo la contratación de mercenarios para la colocación de bombas en instalaciones turísticas cubanas, una de las cuales causó la muerte al turista italiano Fabio Di Celmo.
  El 17 de noviembre de 2000 fue detenido en Panamá, junto a otros tres terroristas de origen cubano, cuando se disponía a realizar un atentado con explosivos contra el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, durante su participación en la Cumbre Iberoamericana efectuada en ese país. .
  Bosh falleció en Miami el 27 de abril del presente año y Posada reside en esa ciudad floridana donde disfruta de total impunidad al amparo de las autoridades estadounidenses, a pesar del pedido de extradición del actual gobierno venezolano. (Por Frank González García*, el autor fue Presidente de la Agencia Prensa Latina)

JULIA GONZÁLEZ HERNÁNDEZ: Audaces manos que dan vida

JULIA GONZÁLEZ HERNÁNDEZ: Audaces manos que dan vida

  Julia González Hernández cada día engrandece con su sola presencia la magia de ser mujer. La fisonomía muestra a una recia campesina de manos cinceladas por difíciles faenas y piel curtida.
 Todos los días los duendes desandan inquietos las guardarrayas y los sueños desbordan caminos para volar más allá, donde un gesto audaz pone principio a la vida cuando nace la mañana.
 Ella amanece con el cantío del primer gallo de su patio y sale con el jolongo a cuestas, a recorrer los tres kilómetros y medio que distan de su casa hasta el centro de labor.
 Tiene una hija y sola mantiene su hogar. Y como dice, no siente cansancio "pues cada día al regresar pienso en lo mucho que agradecerán mis compatriotas el esfuerzo, las gotas de sudor que han regado los canteros o estas cicatrices de mis manos, las mismas que un día bordaron pañales y pañitos de cocina".
 Trabaja en las casas de cultivo protegido, de la Empresa Cítricos Arimao, ubicada en el municipio más montañoso de la provincia de Cienfuegos. Durante tres décadas, las tierras de la Cooperativa de Producción Agropecuaria Mártires de Cumanayagua conocieron de su entrega.
 Fueron muchos los quintales de viandas, hortalizas y granos que cosechó.
  Cuando pasó a tabacalera y ganadera, dejó una marca inconfundible. "Me pusieron a prueba un mes y me asignaron los trabajos más duros. Tenían miedo de que las mujeres fallaran; tanto es así que allí sólo había hombres, 48 en total. Primero fui a una nave de cultivo del melón, con el objetivo de seleccionar los mejores para la comercialización. Al culminar la jornada dejaba todo limpio y organizado; demostré que sí podía".
 "Ya en otra cámara, dedicada a lechuga y acelga, recogía dos toneladas en igual tiempo. Hoy, estoy en una de pepino y ají. En un año de labor los convencí porque nosotras somos capaces de muchas cosas".
 "El tomate iba bien, pero los huracanes y las lluvias nos hicieron  desmontar los techos y perdimos una cantidad grande de toneladas. Eso me dolió; ya las posturas estaban lindas y prometían una buena cosecha. En estos momentos, aunque existen tres naves sin techar, las sembramos de lechuga y acelga para garantizar los vegetales en esta etapa de frío".
 A Julia se le antoja comparar el trabajo agrícola con la crianza de los hijos: "Cuando una es madre los ve crecer, se preocupa por ellos, los cuida, les vela el sueño, cambia el pañal cuando lo mojan, no olvida la toma de leche de la madrugada".
 "Igual me ocurre cuando atiendo mis plantas. Siento revivir aquellos años; es como cuando la criatura crece, así vemos desarrollarse las posturas y la preocupación se hace mayor: si les cae alguna plaga, si la temperatura no es la más adecuada, cuándo realizar el riego y cómo podar para no dañarlas... Al hijo lo preparamos hasta que se hace hombre; a las plantas, las cuidamos hasta que son trasladadas hacia el mercado".
  "Mi padre me enseñó a labrar la tierra. Eso me reconforta y enorgullece. Las faenas del campo no matan a nadie, al contrario, te fortalecen. Llamo a todas las cubanas a que den el paso al frente en esta hora, cuando la agricultura ha sufrido tan duros golpes. Somos capaces de hacer mucho en el surco porque estamos llenas de amor".
 Semejante impronta le ha valido para figurar como miembro del Comité Provincial de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), en Cienfuegos.  "La FMC ha significado mucho para mí. Desde los ocho años, allá por la comunidad de Crespo, iba a los trabajos voluntarios en la recogida de caña, a pintar las vaquerías. Las federadas de allí me inculcaron el amor y respeto a esta organización".
 "Cuando cumplí los 14 fui financiera de mi Delegación de la FMC y, gracias a los cursos que daba la organización, me hice costurera y bordadora un año más tarde. Al entrar a formar parte de la cooperativa, me designaron secretaria general del bloque. Estoy muy contenta de que me eligieran miembro del Comité Provincial y de haber sido seleccionada como una de las ocho federadas más destacadas de la provincia".
 Al conversar con Julia González Hernández, se le puede presentir el pensamiento tras la solidez de las palabras. Así es la grandeza de esta  campesina que no aspira a más gloria que la de arrancarle frutos a la tierra, sin parar mientes en dolores ni sacrificios.

FELICIA NILA PERDOMO GOITIZOLO: “¡Aquí no quiero lágrimas…!”

FELICIA NILA PERDOMO GOITIZOLO: “¡Aquí no quiero lágrimas…!”

  Su estatura pequeña hace corpórea la figura de duende. Un duende que antes repasaba las calles de su natal municipio de Cruces, aquellas en cuyos ritos de fundación los molinos fueron protagonistas, para convertirse en uno de los elementos al que con frecuencia lo asociamos.
  A Felicia Nila Perdomo Goitizolo la conoce ese pueblo que ve transcurrir sus días sentadita en el sillón de la sala de su hogar, marcado con el número 107, del barrio Isla de Pinos, mirando la TV, “sobre todo los noticieros y las mesas redondas. Siempre estoy esperando noticias de Fidel y sus reflexiones. ¡Me gustaría tanto verlo de vez en cuando!”.
 Son casi cien años ya los que esta menuda mujer ha vivido. Por sus manos, hacedoras de virtudes, han paso incontables piezas de ropa, las cuales ella lavaba y planchaba para ayudar al sustento de la familia, compuesta además por sus siete hijos, de ellos tres varones y cuatro hembras.
 Corrían los duros años de la dictadura de Fulgencio Batista, y los hijos de Nila se involucran en las acciones por el 9 de abril de 1958. El Frente Obrero Nacional (FON), sección de los trabajadores dentro del Movimiento 26 de Julio, había llamado a la Huelga General, para propinarle un duro golpe al régimen batistiano.
  Tras una delación, la policía llega a la casa de Nila y se llevan preso a Carlos Pérez Perdomo, su hijo mayor. No se amilanó la madre; valiente, erguida, como la estampa de la Mariana de los Maceo, exclamó: “Aquí no quiero lágrimas…”; y salió junto a su esposo Roberto Pérez Rodríguez, obrero azucarero, y con quien compartió 89 años de su vida, hacia la Estación, en busca de su Carlitos.
  Da un vuelco atrás a las hojas de su abultado libro de vida, para recordar aquella mañana en que la Guardia Rural tocaba a la puerta de su hogar en busca de un retrato. Tanto Nila como su cónyuge eran seguidores de las ideas del líder obrero Jesús Menéndez Larrondo, quien fuera asesinado el 22 de enero de 1948 por un sicario uniformado al servicio del imperio yanqui.
  “¡Estamos buscando una foto de Jesús Menéndez que ustedes tienen aquí!”, me dijeron con gran prepotencia. “Vaya, y ¿desde cuándo tener una fotografía le hace daño al gobierno? ¿Dígame?”, les dije. “Por supuesto, mientras hablaba con ellos, mis hijos se encargaban de esconderla”, acota.
  Fueron muchos los volantes repartidos en su barrio en contra de la dictadura de Gerardo Machado, a quien Rubén Martínez Villena llamó “asno con garras”; y los bonos vendidos para ayudar al M-26-7 durante el cruento gobierno de Batista. Después, cuando la Revolución llegó triunfante para cambiarle el curso a su vida, y se incorpora a las organizaciones de masas, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), recién inauguradas.
  “Pero los yanquis no nos querían dejar en paz. Entonces, mis hijos Carlos y Rafael se marchan para la Limpia del Escambray, al lado de mi esposo. Allí les llevé avituallamiento a los milicianos que estaban en la zona de Güinía de Miranda hasta Algarrobo. Siento que ya los años no permitan continuar ayudando a la Revolución”.
  Sin embargo allí permanece como un símbolo para las nuevas generaciones de crucenses. La Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), junto a los CDR y la FMC le rinden homenaje a esta incansable luchadora, sencilla, humilde, serena, firme, valerosa. Llegarán pronto sus cien años y con ellos las distinciones 28 de Septiembre y 23 de Agosto, momento en el cual los vecinos agasajarán a su pobladora más querida: Nila.

LUISA ACEA LEÓN: Mujer con alas de mariposa

LUISA ACEA LEÓN: Mujer con alas de mariposa

  Son las mariposas irreverentes y gráciles, decenas de ellas dejan “congelados” a los muchachos del barrio, justo cuando más caliente se pone el partido de pelota improvisado en medio del campo. Trazando un vuelo irregular y azaroso, irrumpen en una tranquila calle, para posarse en un charco, una flor del jardín del vecino, o seguir de largo en busca de su propio destino. Ellas son como esos imprescindibles ángeles que le han nacido dentro del pecho de esta gran mujer, que como la magia de los cuentos de hadas o como esta historia de su vida, les pinto en el cristal de sus ojos para que puedan conocerla.
  “Llegué al mundo por manos de comadrona, un 25 de agosto de 1941, en mi propia casa de la calle San Luis, entre Santa Cruz y Santa Elena, en la ciudad de Cienfuegos, y la música me llegó a la edad de cinco años cuando mi madre, optó por regalarme un pianito de patas largas”, dice Luisa Rosario Acea León, mientras tararea la música que la remonta a sus recuerdos durante su feliz infancia, rodea del amor y cariño de sus más queridos seres.
  Luego, cuando cumplió 7 años aprendió los misterios del piano, enseñanza que duró ocho años, pues incluía teoría, solfeo, armonía, historia de la música, pedagogía y repertorio. De entonces a acá nadie puede hablar de la historia de la cultura cienfueguera si no se le menciona, porque Luisa es ante todo una promotora innata.
  Cumanayagua le abrió el sendero de sonrisa y luz, pues allí llegó con sólo 16 años, con cartilla, lápiz, papel y su farol para alfabetizar a los pobladores, para después laborar como maestra en la escuela Raúl Suárez, ubicada en la casa de Ramón Bermúdez, por la calle Mandinga. “Es en ese intercambio con los campesinos cubanos cuando se desenfrenó mi pasión por la guitarra, los instrumentos de música tradicional como las maracas, el güiro y las claves”.
  Sin embargo, es el acordeón su más fiel seguidor. “Es verdad, me acompaña a todas partes. Eulalio Gómez, Lalo, fue quien me descubrió sus misterios, y me enseñó a tocar la mandolina. Quiero que sepas que aprendí mucho en Educación, mis años de labor en ese sector me ayudaron a ser cada vez más organizada, disciplinada.”.
  Quiso la casualidad que el 14 de diciembre de 1964, fecha en que conmemoramos el Día del Trabajador de la Cultura, comenzara su fructífera labor profesional, como especialista de música y artes plásticas, en el Teatro Guiñol, como animadora, acompañante rítmico, en la confección del atrezzo y en varias ocasiones como actriz si era necesario.
  “Comencé a laborar como instructora de música y luego de enseñanza general, desde antes de la década de los 60, porque siempre me gustó formar a los niños y jóvenes. En los años 66-67 trabajé como profesora en la Escuela Provincial para Guías de Pioneros, situada en la carretera de Buena Vista, y colaboré con la formación de los niños del internado Octavio García, hoy convertida en la de Instructores de Arte, donde me desempeño ahora como pianista acompañante en las clases de baile.
  “Después, junto con Noemí Olascoaga, allá por los años 70, creé el coro de niños de 1ro. a 4to. grados en la Biblioteca Provincial, lo cual me valió importantes premios municipales, regionales y provinciales. En 1972 dirigí la Escuela Elemental de Música Manuel Saumell y en 1977 me traslado para el Sectorial Provincial de Cultura, para atender las escuelas de Música y Artes Plásticas, como coordinadora de enseñanza artística”.
  Muchas entidades del sector cultural guardan su impronta. La creación del grupo "Meñique" con los alumnos de preescolar en la escuela primaria Guerrillero Heroico, este grupo luego se llamó "Vocecitas de cristal" y luego "Chicuelos del Mar". Promovió un taller de guitarra, de donde nació "Cuerdas y Voces" y surgen el dúo Estrellita, Tríos y Trovadores. La incansable labor con los adultos mayores o con los niños del barrio, como lo fue la Brigada Artística Dionisio Gil, de Centro Histórico.
  Fue instructora voluntaria en el contingente Juan Marinello y ha recibido innumerables reconocimientos, entre los que destacan las distinciones Raúl Gómez García y 23 de agosto, de la FMC; el Premio Jagua (2000) máxima distinción que otorga el Sectorial Provincial de Cultura 2000; Premio Provincial de Cultura Comunitaria (2000), y Premio del Barrio (2001), otorgado por la Dirección Nacional de los CDR, y más recientemente, el pasado 18 de febrero de 2009, Premio Nacional Olga Alonso, por la obra de la vida, instituido por el Consejo Nacional de Casas de Cultura.
  "Esta vocación me corre por la sangre, es una herencia familiar, mi abuela, mi mamá y yo estábamos muy vinculadas a la cultura. Ahora son mis hijos, Rafael y Arlene, él guitarrista, ella vocalista del grupo Mano Franca; y mi nieta quien se prepara con el fin de ingresar a la Escuela de Instructores de Arte, todos ellos, junto a aquellos que me acompañaron a lo largo de mi vida me hacen muy feliz”.
  Lleva en su alma la música y ese sabor polifacético que la acredita como una gloria de la cultura cienfueguera, sin embargo, la grandeza de su espíritu resalta cuando la vemos entregada, en cuerpo y alma a esos niños que sufren alguna discapacidad.  “Son niños y niñas que olvidamos sin querer, que necesitan ser abrazados, amados, ellos quieren cocinar pasiones y caminar dando algo de comer al viento, algo que susurrar”, dice, mientras canta con ellos. Raulito, Keny, Lily, Yaidelín, Dany, Milaidy, Yamina, Vladimir, Mervin, Minelis, Rodney, Yoandry y Yosdelmis, esperan ansiosos cada martes y viernes. Les renace la vida y la esperanza cuando la ven llegar, halando el carrito en el que porta el acordeón o la organeta.   
  “Cuántas preguntas acuden a la mente humana cuando nos enfrentamos a estas personas. Sin embargo, la faena con ellos reconforta muchísimo, aprecio la oportunidad de intercambio con los padres, brindo apoyo a los que se enfrentan inicialmente al grupo, sobre todo en los aspectos relacionados con la atención y aprendizaje. Trato de dar lo mejor de mí. Trabajo duro, pero sin desanimarme. Eso los ayuda a no pensar, no sufrir, a no perder su identidad”.
  Va Luisa abriendo espacios en el mundo para hacer una vida inédita. Y esboza aquella sonrisa como diciendo "¡soy feliz, por lo que hago!". Ella está siempre bien humorada, llena de una gran paciencia, porque “jamás los cambiaría, aún si pudiera, por otros niños que caminen bien, hablen correctamente y lean. ¿Qué otro niño me conmovería tanto así?".
   No hay una pizca de banalidad ni de discurso hueco cuando habla, una y otra vez, ella se levanta, anda, camina en pos de las cumbres más hermosas: hacer de la cultura el alma y el espíritu de la nación.